VI

--¡Por dónde va el jabalí? preguntó el barón subiendo á su corcel, sin

apoyarse en el estribo ni desarmar la ballesta.--Por la cañada que se

extiende al pie de esas colinas, le respondieron. Sin escuchar la

última palabra, el impetuoso cazador hundió su acicate de oro en el

ijar del caballo, que partió al escape. Tras él partieron todos.

Los habitantes de la aldea, que fueron los primeros en dar la voz de

alarma, y que al aproximarse el terrible animal se habían guarecido en

sus chozas, asomaron tímidamente la cabeza á los quicios de sus

ventanas; y cuando vieron desaparecer la infernal comitiva por entre

el follaje de la espesura, se santiguaron en silencio.

Legends, Tales and Poems · 第 91 / 145 题