SAMBAYONG DE JEREZ

Se coge por el rabo un cazo alto y estrecho y se echan en él tres copas

de Jerez, cuatro yemas de huevo, media copa de coñac Martel tres

estrellas (esto no quiere decir que se echen tres estrellas en el cazo;

alude á la marca del coñac) y cien gramos de azúcar fina y cortés.

Encima de la plancha del fogón (porque debajo estaría incómodo) se

coloca el cazo, y su contenido se mueve con unas banderillas de mimbre,

sin parar hasta que la mezcla se ponga espumosa, fina y doble que cuando

se echó en el cazo. (Es decir, que del cazo han de salir después del

movimiento ocho yemas, seis copas de Jerez y una copa de coñac Martel

seis estrellas.)

Se retira la mezcla del calor bochornoso de la plancha y se sirve en

unas tazas de ponche (si no las hay de porcelana), antes del plato de

asado, constituyendo un manjar que ya lo hubieran querido para los días

de fiesta los emperadores romanos y los arzobispos etruscos.

Se cuenta que Noé y su familia ya tomaban sambayong en el arca; pero

como carecían de tazas, lo tomaban todos á la vez en un artesón.

Puede hacerse también el sambayong con champagne, vino blanco, tinto,

ron, chartreuse y otras hortalizas. Con lo que no debe confeccionarse es

con petróleo, ni con betún del calzado, porque estos ingredientes

pudieran tal vez no ser gratos á algunos paladares.

Cocina cómica: Recetas de guisos y postres, poesías culinarias, y otros excesos · 第 83 / 118 题