QUESO Á LA CHANTILLY

Ante todo debe uno adquirir la propiedad ó cuando menos la posesión de

un vaso de nata y dos vasos de leche. La receta de donde tomamos estos

datos no expresa de qué animal ha de ser la indicada leche; pero después

de descartar la merluza, la comadreja y otros muchos, debemos fijarnos

en la oveja, la vaca y la cabra, y elegir cualquiera de ellas. Procédese

á calentar la leche y la nata, añadiendo diez y seis duros de azúcar, ó

sea una onza, más un aroma cualquiera, á gusto del consumidor. Cuando

esté caliente (no el consumidor, sino el amasijo), se pasa por un tamiz

y se le aconseja que se enfríe.

¿Se necesita cuajo para continuar la confección del queso? Sí, señor,

hace falta un poco de cuajo macerado (cuajo de macero) con agua, para

unirlo á la mezcla láctea, y se pasa todo por un paño, procurando que

este paño no esté muy sucio. Mete uno el queso en el interior del molde

(porque meter el molde en el interior del queso sería perder el tiempo)

y lo pone á cuajar en el rescoldo.

En cuanto uno ha dejado enfriar el queso, se le escurre con un colador y

se coloca sobre un paño, echándole polvos de azúcar fina para endulzar

su situación.

Para servir el queso á la Chantilly (según la receta) se pone sobre una

servilleta, ésta sobre un plato y el plato sobre la mesa. Bien hace el

autor en detallarlo así, pues pudiera una cocinera torpe colocar la

servilleta sobre el queso y la mesa sobre el plato. Y esto sería dársela

con queso á los comensales.

Personas conocedoras del postre de referencia lo elogian con entusiasmo.

Un ilustre militar comió queso á la Chantilly concluída la batalla de

Alcolea. Pues bien, ayer tarde paseaba por el Prado relamiéndose

todavía...

Cocina cómica: Recetas de guisos y postres, poesías culinarias, y otros excesos · 第 76 / 118 题