PATO CON GUISANTES

Se adquiere un pato lo más esbelto y garboso que sea posible y se le

proporciona el descanso eterno, cortándole el hilo de la existencia,

desplumándole con cariño y sacándole los estorbos del interior. En una

cacerola se ponen y se revuelven 30 gramos de manteca de Cullón, 20

gramos de cloruro de sodio y 2 gramos de pimiento hembra. En otra

cacerola se blanquean 20 gramos de tocino taciturno que se rehogan con

30 gramos de la misma apreciable manteca. Cuando esté rubicundo se

polvorea con 30 gramos de harina y se le obliga á que cueza tres

minutos, removiéndolo con fe y con una cuchara de palo. Después se le

añaden 6 decilitros de caldo, una cebolla picada de viruelas, dos

escarpias de especia, un _bouquet_ de perejil y otras hierbas, pimienta

y sal. Al primer hervor de todo ¡plaf! se presenta en escena el pato y

se le invita para que ingrese en la cacerola con la compañía del tocino,

más un litro de guisantes fusionistas. Cinco cuartos de hora bastan para

que el pato se convenza de que debe cocer y cueza resignado.

Sácanse de su vera el manojito de hierbas y la cebollita picardeada. Se

desengrasan los guisantes por el sistema Remington, se ponen con el

tocino en la fuente y en ella se mete el pato.

Si es hembra, lo que se mete es la pata.

Sea lo que quiera, el animalito experimentará una satisfacción á su

entrada en la fuente, recordando su entrada en el estanque, y los

comensales chuparán con deleite los huesos del pato y después los dedos

propios.

Cocina cómica: Recetas de guisos y postres, poesías culinarias, y otros excesos · 第 33 / 118 题