CHAUFROIX DE CODORNICES

_(Receta original del Sr. Domenech.)_

Se da orden á las entrañas de las codornices para que desalojen

inmediatamente el local, y una vez vacías las aves, se soflaman, se

limpian y se enjuagan bien con vino de Borgoña blanco, propinándolas una

borrachera de media hora. Hecho esto, comienza con toda solemnidad la

operación del relleno, que se hará con la siguiente pasta:

Se timan (debe decir «se toman») pechugas de gallina, pollo, perdiz ó

cualquier otro insecto parecido, y se les ponen varas, ó lo que es lo

mismo, se les pica hasta pulverizarlas, amasándolas con manteca de vacas

de Brie (ó de Mataporquera) y sal y pimienta de Cayenne, ó bien de

Cayetanne.

Rellenas las codornices con esta pasta (de la cual disfrutan ellas antes

que los comensales), se les pone al horno en una tartana (debe decir

«tartera») con fuego suave para que se asen y no se pongan tostadas como

mi morena, tapándolas con un pedazo de papel mantecoso que lo mismo

puede ser la lista grande que una fe de bautismo.

Se les saca del horno y se les da permiso para que se enfríen, y cuando

están saturadas del soplo frío de la muerte, se les coloca una por una

en calcetines de papel (cajetines debe decir), poniendo la pechuga hacia

arriba, según manda la Santa Madre Iglesia.

Luego viene aquello de humedecerlas con un pincel untado de Borgoña

blanco y cubrirlas con misericordiosa capa de gelatina é interesantes

trufas de Peri el gordo.

Y después viene lo de comerlas y chuparse los dedos, porque es un

fiambre caro, pero de chipén.

Cuantos más golpes hayan dado en vida las codornices difuntas, más

trabajo costará digerirlas. Las hay que dan siete golpes en los abismos

del vientre y se quedan luego tan frescas.

Cocina cómica: Recetas de guisos y postres, poesías culinarias, y otros excesos · 第 32 / 118 题