MERO Á LA WICHT

Se llega uno al puerto de mar más próximo y pesca un buen trozo de mero

que, ya en la cocina, se cuece con sal, y si se quiere, con sandunga. Se

mondan patatas, se cuecen á la lumbre y se tamizan. Después se mezclan

con el mero, á quien se habrá encargado que se vaya deshaciendo por la

buena. Si no se deshiciera espontáneamente, se le deshará por medios

violentos. Hecha la mezcla con toda solemnidad y en proporción de un

kilo de patatas por otro de mero, se le agrega perejil picado, pimienta

banderilleada y especias francesas en pequeña cantidad, tan pequeña que

bastará cogerlas con una moneda de dos céntimos y echarlas, cuidando de

que la moneda no caiga en el guiso, porque luego siempre es desagradable

comerse inadvertidamente un perro, por pequeño que sea.

Por cada medio kilo de pescado se echan en la mezcla tres yemas de tres

huevos distintos, y con la masa resultante se fabrican decorosamente

unas cuantas croquetas ó bolas ó porciones de figuras caprichosas, como

tricornios, biberones, conejos de Indias ó caricaturas de personajes

políticos susceptibles de ser fritos en sartén.

Sólo resta advertir que puede no ser este plato _meramente_ de mero.

Usase para hacerlo la merluza, la lobina, el bacalao y otros géneros de

fantasía por el estilo.

Cocina cómica: Recetas de guisos y postres, poesías culinarias, y otros excesos · 第 25 / 118 题