CARNE RELLENA

Se compra un pedazo gordo de lomo de vaca honrada, procurando que haya

en el peso el menor robo posible.

Se pica jamón de cerdo con ajo vegetal, perejil del mismo reino, huevo

duro de gallina, y aun si se quiere, higadillos de este mismo bípedo de

corral. Se aplasta el trozo de carne para que quede chato como un filete

y no tenga que envidiar á los lenguados. Se baten dos huevos, y tanto el

que salga vencedor como el vencido, se revuelven con los antedichos

picados, constituyendo un espeso amasijo, que se introduce, aunque sea

fraudulentamente, en el filete de carne. Á éste se le arrolla, y al

rollo se le ata con un hilo en buen uso y se fríe con manteca. Después

se echa agua en el recipiente que sirve de estuche al rollo, y se le

suplica á la carne que cueza tres horas. En la salsa hay que hacer

intervenir directamente á las almendras (sin garapiñar), al perejil, á

la nuez «amoscada» y al caldo del puchero, sin olvidarse de echar ajos,

aun cuando esto parezca cosa fea. Y terminados los trámites del guiso y

llegada la hora de comer, puede servirse el plato de que se trata;

porque al fin y al cabo para eso se ha hecho.

Cocina cómica: Recetas de guisos y postres, poesías culinarias, y otros excesos · 第 21 / 118 题