Muchas veces en sueño vemos que de repente mudan las imágenes y el
sexo á que pertenecen, hasta el punto de que en ocasiones una hermosa
mujer se transforma en hombre: cambian el semblante y la edad. Y no
debe sorprendernos esa metamorfosis, porque es lo cierto que el sueño
y el olvido se parecen. En todo lo que se refiera á las ilusiones
que fácilmente nos forjamos, debes proceder con mucha cautela para
no incurrir en error: no creas que las pupilas de los ojos, claras
y luminosas, fueron creadas precisamente para que nos sirvieran de
órganos auxiliares de la visión; ni que las piernas descansan en los
piés á fin de que alarguen los pasos que éstos inician; ni que los
brazos se ostentan provistos de robustos músculos y terminan en manos
obedientes para que realicemos los usos á que los destinamos en la vida.
Quien de ese modo interpretara los hechos que ve y ejecuta, daría
pruebas de no haber comprendido las causas y los efectos del orden
universal; no se hicieron los miembros para los usos á que los
destinamos, sino hemos adquirido costumbres adecuadas á nuestros
órganos: antes de ver no hubo ojos, como no se formaron palabras antes
de que hubiera lengua que las modulase; por lo contrario, la existencia
de la lengua precedió en mucho á la combinación de idiomas; antes de
que hubiera sonido existiría el oído, y todos los miembros han de
haberse adelantado al uso que de ellos hacemos, porque es indudable que
no surgieron para un fin predeterminado[47].
[47] Combate Lucrecio la teoría sobre las causas finales; algunos
filósofos, y entre ellos Buffón y Condillac, han desenvuelto los
argumentos que Lucrecio señaló, no siempre con buena fortuna,
aunque sí con estro poético admirable.
De toda certeza es que los hombres sostuvieron combates á puñadas y se
lastimaron y se hirieron antes, mucho antes de que luciente flecha
rasgara el aire; la Naturaleza había enseñado al hombre á evitar
las heridas antes de que el arte suspendiese del brazo izquierdo el
defensivo escudo; más antigua es la necesidad de entregar el cuerpo al
reposo que la fabricación de los mullidos colchones de nuestro lecho;
ya se sabía mitigar la sed antes de que se inventara el vaso: todos
los descubrimientos han sido fruto de la experiencia y se han hecho
bajo la inspiración y para satisfacciones de la necesidad. Luego si los
sentidos y los órganos que les sirven de instrumentos fueron anteriores
á las funciones que desempeñan, podemos decir repetidas veces que no se
formaron para que sirvieran de utilidad.