824. _Fit quoque ut inter dum non suppeditetur Imago..._

Muchas veces en sueño vemos que de repente mudan las imágenes y el

sexo á que pertenecen, hasta el punto de que en ocasiones una hermosa

mujer se transforma en hombre: cambian el semblante y la edad. Y no

debe sorprendernos esa metamorfosis, porque es lo cierto que el sueño

y el olvido se parecen. En todo lo que se refiera á las ilusiones

que fácilmente nos forjamos, debes proceder con mucha cautela para

no incurrir en error: no creas que las pupilas de los ojos, claras

y luminosas, fueron creadas precisamente para que nos sirvieran de

órganos auxiliares de la visión; ni que las piernas descansan en los

piés á fin de que alarguen los pasos que éstos inician; ni que los

brazos se ostentan provistos de robustos músculos y terminan en manos

obedientes para que realicemos los usos á que los destinamos en la vida.

Quien de ese modo interpretara los hechos que ve y ejecuta, daría

pruebas de no haber comprendido las causas y los efectos del orden

universal; no se hicieron los miembros para los usos á que los

destinamos, sino hemos adquirido costumbres adecuadas á nuestros

órganos: antes de ver no hubo ojos, como no se formaron palabras antes

de que hubiera lengua que las modulase; por lo contrario, la existencia

de la lengua precedió en mucho á la combinación de idiomas; antes de

que hubiera sonido existiría el oído, y todos los miembros han de

haberse adelantado al uso que de ellos hacemos, porque es indudable que

no surgieron para un fin predeterminado[47].

[47] Combate Lucrecio la teoría sobre las causas finales; algunos

filósofos, y entre ellos Buffón y Condillac, han desenvuelto los

argumentos que Lucrecio señaló, no siempre con buena fortuna,

aunque sí con estro poético admirable.

De toda certeza es que los hombres sostuvieron combates á puñadas y se

lastimaron y se hirieron antes, mucho antes de que luciente flecha

rasgara el aire; la Naturaleza había enseñado al hombre á evitar

las heridas antes de que el arte suspendiese del brazo izquierdo el

defensivo escudo; más antigua es la necesidad de entregar el cuerpo al

reposo que la fabricación de los mullidos colchones de nuestro lecho;

ya se sabía mitigar la sed antes de que se inventara el vaso: todos

los descubrimientos han sido fruto de la experiencia y se han hecho

bajo la inspiración y para satisfacciones de la necesidad. Luego si los

sentidos y los órganos que les sirven de instrumentos fueron anteriores

á las funciones que desempeñan, podemos decir repetidas veces que no se

formaron para que sirvieran de utilidad.

Naturaleza de las cosas: Versión en prosa del poema «De rerum natura» · 第 251 / 302 题