140. _Nunc ea quam facili, et celeri ratione genantur..._

¡Con cuánta facilidad los simulacros de esa clase emanan continuamente

de las cosas, y con cuánta rapidez se desvanecen! Unos penetran en

cuerpos de condiciones análogas al paño; otros son detenidos por

objetos como la madera y las piedras, incapaces para reflejarlos;

pero otros simulacros emitidos por seres colocados frente á un espejo

ó cuerpo diáfano, lúcido y compacto, si bien no entran en éste como

en el paño, tampoco se desvanecen como si estuvieran en presencia de

cuerpos opacos y antes de ser reproducidos en imagen, por virtud del

fenómeno de la reflexión. Tan pronto como un cuerpo se halla enfrente

de una superficie pulimentada, en ésta aparece la efigie de aquél;

este hecho, repetido muchas veces, te demostrará que de los objetos

se derivan tenues figuras de textura tenue. Luego los simulacros se

producen con rapidez incomparable.

Y así como la luz solar en breve tiempo se propaga en el espacio

mediante emanaciones innumerables, de igual modo es preciso que los

simulacros se emitan incesantemente en todas direcciones para que

sea posible que en cualquier sitio donde se coloque un espejo, éste

reproduzca la imagen de las cosas que se le presentan, con su forma

peculiar y con su propio color.

En ocasiones, cuando el cielo está claro y limpio, de repente la

obscuridad reemplaza á la luz, como si todas las imaginadas tinieblas

del infierno se hubieran precipitado para ocupar las cavidades

celestes; todo lo envuelve noche tempestuosa; ruidos procedentes de las

alturas llenan de pavor á los mortales. Pues bien; nadie podrá explicar

la relación exacta que exista entre la imagen que se nos muestra y el

cuerpo que produce el fenómeno que absortos contemplamos.

Naturaleza de las cosas: Versión en prosa del poema «De rerum natura» · 第 233 / 302 题