1036. _Hoc etiam tibi tute interdum dicere possis..._

Sin vacilar, tú mismo puedes reconvenirte del siguiente modo: «Anco

el bueno[40] que fué mejor que tú, malvado, en muchas cosas, cerró

sus ojos á la luz; todos los reyes y potentados que en otros tiempos

gobernaron á muchas gentes sucumbieron á pesar de su poder: aquel mismo

que en remotos días supo atravesar los mares y enseñó á sus legiones

á pasarlos sin riesgo, y salvó en la obscuridad los abismos de las

aguas y despreció los estruendos del Océano[41], también murió por la

separación del alma y el cuerpo: Escipión, rayo de la guerra, terror

de Cartago, entregó sus huesos á la tierra, lo mismo que el más vil

de sus esclavos: los investigadores de las ciencias, los ordenadores

de las artes, y los compañeros de las Musas, entre los cuales Homero

lleva el cetro, en sueño eterno reposan: Demócrito, cuando advirtió

que su inteligencia se debilitaba por el natural efecto de la edad,

voluntariamente rindió su cabeza á la muerte: el mismo Epicuro, aquel

que por su genio superó á todos los individuos de la raza humana,

y como brillante Sol eclipsó todas las estrellas que en el cielo

del saber hasta su época habían lucido, también llegó al término de

la vida. ¿Y tú, asustado y temeroso, te indignas porque tienes que

morir, cuando tu vida es una lenta agonía? ¿Pues no consumes una parte

de tu existencia en el sueño? Y aun despierto, ¿no sueñas muchas

veces, y en otras tampoco dispones de tu inteligencia perturbada con

preocupaciones? ¿Cómo quieres vivir si no sabes hallar, desdichado, los

motivos de los males que te rodean, y cuando la incertidumbre y los

prejuicios te oprimen el ánimo que vacila entre errores?»

[40] Anco Marcio, cuarto rey de Roma (hace 2530 años).

[41] Jerjes I, rey de Persia (hace 2380 años).

Naturaleza de las cosas: Versión en prosa del poema «De rerum natura» · 第 224 / 302 题