984. _Respice item quam nil ad nos anteacta vetustas..._

Reflexiona, además, cuán nula es para nosotros la edad pasada antes de

nuestro nacimiento. La Naturaleza nos muestra en lo que ha existido

hasta ahora lo que será en lo sucesivo: ¿y qué encontramos de horrible

y de triste en la muerte de los que fueron? ¿no es, por acaso, un sueño

muy tranquilo?

Todos los tormentos, sin excepción alguna, de los que se dice que son

propios del profundo Aqueronte, á esta nuestra vida real pertenecen. El

mísero Tántalo que teme ser aplastado por masa enorme suspendida en el

aire, según la fábula, en su vano temor que le agobia representa á los

hombres necios que, aterrorizados, atribuyen á los dioses todo lo que

es obra del acaso[37].

[37] También refiere la fábula que Tántalo (personificación de

la perfidia) fué sumergido hasta la barba en un lago, á cuyas

orillas había árboles de frutas deliciosas; tanto las aguas del

lago como las frutas huían de Tántalo, cuando éste, sediento ó

con hambre, pretendía utilizarlas.

No hay Ticio yacente[38] en las orillas de un río del infierno, y no

hay buitres que le coman constantemente las entrañas: habían de ser

éstas de un tamaño suficiente para cubrir toda la tierra y ocupar la

inmensidad del espacio, y no serían bastantes para servir de pasto

durante la eternidad á aquellas insaciables fieras aladas; ni puede

ser interminable el dolor, ni cuerpo alguno puede servir de inacabable

alimento. Pero en realidad, Ticio es imagen de aquellos á quienes amor

tiraniza, ansiedades atormentan y pasiones devoran.

[38] Ticio (el fatuismo), hijo de Júpiter (el poder) y de Elara

(la coquetería), según los poetas estaba condenado á que los

buitres (las pasiones) le picotearan perpetuamente las entrañas,

por haber galanteado á Latona (la vanidad) madre de Apolo (el

ritmo) y de Diana (la caza).

Naturaleza de las cosas: Versión en prosa del poema «De rerum natura» · 第 222 / 302 题