882. _Proinde ubi se videas hominem indignarier ipsum..._

Cuando veas que un hombre se indigna al considerar lo que hagan de

él después de muerto, porque teme que su cadáver sea arrojado á un

pudridero ó consumido por las llamas ó devorado por las fieras, lícito

ha de serte suponer que no habla con sinceridad y que en el corazón

abriga ciertas preocupaciones, aunque niegue creer que alguien sienta

después de muerto. Opino que no dice lo que piensa, porque entiendo

que el tal individuo, si habla de su muerte con temores, es porque se

figura que asiste á ella, que una parte de su propio ser le sobrevive,

que su cadáver se destina para pasto de las fieras voladoras ó de las

vivíparas, que se apena de sí mismo, que no se resuelve á desprenderse

definitivamente de sus restos, ante los cuales él mismo en posesión de

su juicio se encuentra colocado, y se indigna por haber sido creado

mortal; se considera de pié junto á su propio cadáver, y sin pensar

en que la muerte no deja otro él existente, deplora su desaparición,

y llora y se queja herido por el dolor. Desagradable juzgan muchos la

idea de ser devorado por las fieras; pero no comprendo que se considere

mejor el ser quemado por las voraces llamas que rodean el cuerpo

yacente, ó ser envuelto en miel, ó congelado por el frío, ó encerrado

en sepulcro marmóreo, ó ser comprimido por montón de tierra apisonado.

Naturaleza de las cosas: Versión en prosa del poema «De rerum natura» · 第 219 / 302 题