En fin; ¿por qué la cruel ferocidad de los leones se conserva en su
especie? ¿Por qué entre las zorras es hereditaria la astucia y entre
los gamos el temor que les obliga á estar siempre fugitivos? Y con
respecto á los demás géneros de animales, ¿por qué en todos los grupos
hay cualidades permanentes que se transmiten, si no es porque hay
elementos especiales que de igual modo contribuyen á la formación del
alma que á la del cuerpo? Si aquélla fuese inmortal y residiera ya en
un cuerpo, ya en otro, no habría costumbres propias de cada especie
animal, y se vería muchas veces al perro de origen hircano esquivar
temeroso la presencia del cornígero ciervo, y al rapaz gavilán temblar
y huir al ver que se le aproximaba una paloma; los hombres perderían la
racionalidad y brillaría el saber de las fieras.
Incurren en grave error los que suponen que sin dejar de ser inmortal
el alma, se acomoda á los cuerpos en que se aposenta; pero lo que muda
se disuelve, luego muere: si las partes cambian desaparece el orden
que constituyen; y por tanto, se perderían en los miembros y morirían
juntas con el cuerpo. Si dicen que las almas de las personas siempre á
otros cuerpos humanos pasan, preguntaré también que cómo puede suceder
que el alma de un sabio esté oculta en un necio, y cómo los potros no
tienen la destreza del caballo, si no es porque se origina cada alma de
germen propio de su especie y se desarrolla con el total del cuerpo;
y si piensan que al habitar en cuerpos nuevos el alma se rejuvenece,
implícitamente declaran que el alma es mortal porque la mudanza supone
desaparición de las sensaciones y extinción de la vida.