Es indudable que las funciones vitales residen en todo el cuerpo y
que todo éste se encuentra igualmente animado; si repentinamente un
golpe divide en dos porciones á un ser vivo, y cada una de esas partes
cae en diferente dirección, no debe dudarse de que también el alma
quede fraccionada en dos mitades, cada una de las cuales acompañará
á la parte correspondiente del cuerpo; empero, si puede partirse no
puede ser eterna. Frecuente es que, en los combates, carros falcíferos
con rapidez extraordinaria separen miembros que siguen calientes y
palpitantes sobre el suelo, ya porque sobrecogida el alma por lo
instantáneo del golpe no ha sentido el dolor del daño, ya porque
absorta en los accidentes de la pelea no ha cuidado más que de valerse
de los miembros como instrumentos de batalla. Un guerrero no se
entera durante algunos instantes de que arrebatadoras hoces y rápidos
carros lo han privado ¡infeliz! del brazo izquierdo y del escudo con
que se amparaba de los golpes; otro, empeñado en escalar un muro, no
advierte por un momento que ha perdido el brazo derecho; otro intenta
apoyarse en un pié que le falta y que á su lado ve tendido en el
suelo, donde, moribundos, tartalean los dedos; también la cabeza, del
cuerpo separada, rueda, cubierta en sangre, y mueve los ojos y muda
el semblante, mientras que el tronco vida y calor conserva hasta que
se evaporan las reliquias del alma. Si de una serpiente que vibra la
lengua y te amenaza cortas la cola en varias partes con afilado hierro,
pero de manera que la porción anterior le quede intacta, notarás que
durante algún tiempo cada pedazo se agita, se retuerce y despide
substancias venenosas, en tanto que la cabeza se vuelve y clava los
dientes en el sitio herido para atenuar el dolor. ¿Supondremos que hay
tantas almas como partes separadas? Entonces cada ser animado tendría
á su disposición un número de almas no determinable. Lo que podemos
afirmar es que el alma se fracciona al dividirse el cuerpo; y en este
caso alma y cuerpo, igualmente divisibles, son igualmente mortales.