607. _Nec sibi enim quisquam moriens sentire videtur..._

No parece que el moribundo note que el alma se le escape íntegra del

cuerpo, ni que le suba por el tubo aéreo hasta la faringe, sin duda

porque la parte existente en cada órgano en él se extingue, como

desaparece la actividad de todos los sentidos en la misma región donde

se manifiesta; pero si fuera inmortal nuestra potencia de conocer, al

desprenderse del cuerpo inspiraría alborozo y no tristeza al moribundo,

porque gozaría de verse libre de la vestimenta que la había envuelto,

así como la serpiente se alegra al dejar la piel que la cubre ó como el

venado se regocija cuando pierde las viejas astas.

¿Por qué la reflexión y la inteligencia no se ofrecen jamás como

originadas solamente en la cabeza, ó en los piés ó en las manos, sino

en sede establecida á la vez en todas las regiones corporales, ya

que desde el momento en que se produce un ser cada sentido surge y

permanece en un determinado sitio del cuerpo, de tal modo, que nunca

se da el caso de que se interrumpa el orden existente y todas las

funciones indiferentemente se ejecuten por todos los órganos? Entre

las cosas hay correlación estable, y nunca en las aguas de los ríos

estallará un incendio ni el agua se helará entre voraces llamas.

Si fuera inmortal la naturaleza del alma y ésta pudiera sentir del

cuerpo separada, en ese estado independiente poseería, según mi

entender, cinco sentidos que le fueran propios; no de otra manera

podemos suponer que las almas vaguen en los infiernos, y así lo

han pensado los pintores y los poetas de todos los siglos cuando

representan á las almas revestidas de sentidos corporales; pero si

es cierto que el alma sin cuerpo no puede tener ojos ni conservar

la nariz, ni las manos, ni la lengua ni los oídos, cierto ha de ser

también que no puede tener sensaciones ni existir.

Naturaleza de las cosas: Versión en prosa del poema «De rerum natura» · 第 210 / 302 题