580. _Denique cùm corpus nequeat perferre Animai..._

Además, es un hecho que no puede soportar el cuerpo la ausencia del

alma: inmediatamente que ésta falta, aquél presenta pestilenciales

síntomas de próxima descomposición: ¿es posible dudar de que la

vitalidad anímica escapa, y en el espacio se desvanece como el humo?

La alteración que sufre todo cuerpo vivo cuando es alcanzado por la

muerte, ¿no es claro indicio de que el alma, fundamento de la vida,

en un momento descompuesta, huye por todos los poros y conductos del

cuerpo? Debes declarar que son muchas las pruebas de que deshecha la

estructura del alma, sus elementos se ausentan del cuerpo y disgregados

se confunden en las auras etéreas.

Frecuentemente el alma, sacudida por violencias extrañas y aun dentro

de las condiciones ordinarias de la vida, conmueve los órganos y parece

que va á abandonar repentinamente el cuerpo: una extrema languidez

altera el semblante como si la muerte fuera inmediata; una debilidad

excesiva se apodera de los miembros que amenazan con una inminente

dislocación; los sentidos suspenden sus funciones; las fuerzas del

organismo carecen de suficiente energía para mantener los lazos de

la existencia; el ánima y el ánimo perturbados, parecen próximos á

perecer, y positivamente dejarían el cuerpo si el choque experimentado

por ellos adquiriera alguna mayor violencia. Y si convulsiones y

trastornos tales sufre el alma dentro del cuerpo, ¿cómo puedes pensar

que fuera de él y confundida en el inmenso espacio, sea capaz de

resistir los embates exteriores y vivir, no ya perpetuamente, sino un

solo instante?

Naturaleza de las cosas: Versión en prosa del poema «De rerum natura» · 第 209 / 302 题