548. _Et quoniam mens est hominis pars una, locoque..._

El entendimiento forma parte del hombre, y en la constitución de

éste ocupa lugar determinado, como los oídos, los ojos y los demás

órganos que ejercen funciones propias en circunstancias dadas para el

cumplimiento de las leyes de la vida. Así como no sería posible que

las manos, la nariz y los ojos gozaran de sensaciones separados del

cuerpo correspondiente, sino que en este caso, corrompidos caerían en

disolución, así también el ánimo no puede tener existencia real fuera

del cuerpo en que está contenido; aunque más exacto fuera decir que el

ánimo y el cuerpo forman una sola substancia que mutuamente se integran.

En fin; el cuerpo y el alma viven en cuanto están unidos: alma

sin cuerpo, aun admitida la suposición de que pudiera existir, no

produciría las sensaciones de la vida; y cuerpo sin alma carece de

energías y de movimientos voluntarios: si de la órbita queda separado

el globo ocular, no servirá para la función de ver; igualmente el

alma y el ánimo por sí mismos nada son, porque sus partes componentes

se hallan distribuidas por las vísceras, venas, huesos y nervios,

están adaptadas al cuerpo adecuadamente constituido, y no pueden

vivir independientes: si la actividad anímica y el cuerpo rompieran

sus antiguas relaciones, se dispersarían y no podrían volver á la

vida; pero inmediatamente después que el alma se aleja del cuerpo,

los principios formativos de una y de otro disueltos quedan: si el

alma pudiera ser en el aire como era antes en un cuerpo organizado,

también funcionaría en el aire y éste llegaría á ser animado. Cuando

en los aparatos de los animales hay algún desequilibrio, sobreviene

la espiración del aura vital y se extinguen la sensación del ánimo

y la actividad del alma, sensación y actividad que son dos efectos

dependientes de una misma causa.

Naturaleza de las cosas: Versión en prosa del poema «De rerum natura» · 第 208 / 302 题