470. _Denique, cur hominem, cùm vini vis penetravit..._

Finalmente, cuando al hombre domina la fuerte acritud del vino, cuyo

intenso ardor se extiende por sus venas, ¿por qué los miembros lo

abaten, las piernas le flaquean, la lengua le vacila, el entendimiento

le falta, los ojos le lloran? ¿Por qué ese hombre, rendido por la

embriaguez, exhala gritos, vierte llanto, profiere injurias, comete

excesos? ¿Cuál es el motivo inmediato de esos fenómenos sino la

fuerza del vino, que perturba el alma cuando también trastorna las

funciones del cuerpo? Y todo lo que puede ser alterado con seguridad

perece cuando una causa extraña modifica radicalmente las necesarias

condiciones de su existencia.

Naturaleza de las cosas: Versión en prosa del poema «De rerum natura» · 第 205 / 302 题