461. _Huc accedit uti videamus corpus ut ipsum..._

Podemos también observar que al cuerpo atacan excesivos males y duros

dolores, y al alma afligen cuidados, tristezas y sobresaltos; luego

están igualmente sujetos á la muerte.

Muchas veces, por causa de las dolencias que ofenden al cuerpo, el

ánimo se turba, el juicio se extravía, la razón desfallece: cae el

cuerpo abatido por letargo invencible que le obliga á cerrar los ojos

é inclinar la cabeza, y en tanto el ánimo yace en sopor imperturbable;

en ese estado el paciente no oye la voz ni conoce las facciones de

los circunstantes que junto á su lecho se esfuerzan, entre suspiros

profundos y lágrimas que les bañan el rostro, por restituirlo al goce

de la vida. Luego si la enfermedad afecta íntegramente á todo el ser

que la sufre, es indispensable confesar que el alma se disuelve cuando

en ella penetra el contagio morboso. El dolor y los padecimientos son

precursores de la muerte: nos lo ha enseñado la experiencia.

Naturaleza de las cosas: Versión en prosa del poema «De rerum natura» · 第 204 / 302 题