372. _Illud in is rebus nequaquam sumere possis..._

Acerca de este orden de ideas no debes admitir como verdaderas

todas las que afirmaba el ilustre Demócrito, el cual entendía que

los elementos primarios del cuerpo en precisa relación corresponden

á otros iguales del alma; porque es lo cierto que los principios de

ésta han de ser más tenues y en número más reducido que los del cuerpo

en el cual aquéllos se encuentran esparcidos. Lo que podemos asegurar

es, que los elementos constitutivos del alma son todos los que en los

órganos existen capaces de sensaciones. No nos produce molestia el

polvo que á nuestros piés se adhiere, ni el color gredoso que tiñe el

semblante[35], ni la niebla nocturna; tampoco nos afectan los débiles

filamentos que las arañas en los caminos colocan, ni los despojos

que lanzan al suelo, ni las plumas de las aves, ni el vilano que del

cardo se desprende y después de fluctuar en el aire cae lentamente con

vacilaciones debidas á su levedad; ni aun siquiera notamos el paso de

los insectos que se arrastran ó el de los débiles mosquitos que sobre

nosotros se posan. Por tanto, las partes de que se compone la textura

de nuestros miembros deben ser impresionadas con cierta relativa

intensidad para que los elementos del alma dispersos en todo el cuerpo

reciban la sensación correspondiente, se activen, choquen y ejerciten

sus acciones concertadas.

[35] Horacio y Petronio escribieron acerca de las mujeres que se

embadurnaban el rostro con greda.

Naturaleza de las cosas: Versión en prosa del poema «De rerum natura» · 第 200 / 302 题