352. _Quod superest, si quis corpus sentire renutat..._

Aún más: si alguien supusiera que el cuerpo no experimenta sensaciones

y pensara que solamente el alma, por todo aquél extendida, es capaz

de ese movimiento á que damos el nombre de facultad de sentir,

sostendría una opinión opuesta á la verdad; y, por lo contrario,

¿quién se atreverá á decir que el cuerpo siente por sí propio, sin la

intervención del alma, cuando ésta se revela constantemente? El cuerpo

deja de ser sensible cuando el alma de él se retira: pierde el cuerpo

durante la vida muchas cosas que no le son adecuadas, y en el momento

de la muerte pierde otras. Decir, pues, que los ojos no pueden objeto

alguno distinguir porque son meras aberturas que sirven al ánimo para

hacer sus observaciones, es delirar y proceder contra el dictamen de

los sentidos: con auxilio de los ojos se forman las imágenes para las

representaciones. Muchas veces la presencia de una luz muy viva, al

molestarnos, perturba también el fenómeno de la visión; pero si los

ojos no fuesen más que ventanas para mirar, no podrían influir en las

funciones visuales. Además, si los trastornos que en ocasiones sufrimos

no pasaran de los ojos, sin ellos el alma podría distinguir las cosas y

nunca experimentaría contrariedades.

Naturaleza de las cosas: Versión en prosa del poema «De rerum natura» · 第 199 / 302 题