161. _Hæc eadem ratio naturam Animi, atque Animai..._

Las consideraciones precedentes nos enseñan que el ánimo y el alma

son corpóreos; porque si agitan los miembros, si privan de reposo al

cuerpo, si alteran nuestro semblante y dirigen al hombre (ya que la

observación nos hace ver que ninguno de aquellos hechos se realizan

sino mediante un contacto, y que no puede haber contacto sino entre

cuerpos), ¿no estaremos obligados á confesar que el ánimo y el alma son

de naturaleza corpórea?

Pero es, además, seguro que las funciones del cuerpo y del ánimo se

corresponden, y que este último no recibe más impresiones que las

comunicadas por aquél; si horrible dardo que hiere nuestros nervios

y punza nuestros huesos, no nos roba la vida, nos producirá, cuando

menos, un desfallecimiento invasor del organismo y una dulce pesadez

que nos obligará á inclinarnos, á pesar de los esfuerzos que hagamos

para erguirnos. Luego indudablemente es corpórea la naturaleza del

ánimo ya que experimenta los efectos de penetrante arma.

Naturaleza de las cosas: Versión en prosa del poema «De rerum natura» · 第 190 / 302 题