131. _Quapropter, quoniam est Animi natura reperta..._

Por tanto, averiguada ya la naturaleza del ánimo y del alma que son

partes constitutivas del hombre, la palabra Harmonía debe devolverse

á los Griegos, que faltos de expresiones adecuadas para representar

ciertos pensamientos nuevos, quizá la derivaron de ignoradas

fuentes ó la adquirieron de la elevada cima del sonoro Helicón[33];

guárdenla ellos y sigamos nuestro discurso. Opino que el ánimo y

el ánima entre sí mantienen unión estrecha, de la que resulta una

substancia distribuida en todo el cuerpo; ésta, en cuanto dirige los

actos humanos, recibe el nombre de ánimo y también entendimiento ó

inteligencia, y tiene su centro en lo íntimo del pecho, donde laten

las emociones de pavor y miedo, y se originan los estímulos del

placer; pero el alma se extiende por todo el cuerpo, y aun cuando

recibe impulsos del ánimo, tiene conciencia de sí misma, y en sí

propia se ocupa cuando ninguna cosa exterior la solicita. Y así como

la cabeza y los ojos, en muchos casos duelen, pero no hacen partícipes

de su malestar á todo el cuerpo, así también la mente alguna vez

sufre daño ó goza beneficio, y no transmite al alma las sensaciones

correspondientes; empero, cuando terror extraordinario perturba el

ánimo, también el alma en todos los órganos se impresiona; todo el

cuerpo se cubre de sudor y palidez, la lengua vacila, se extingue la

voz, los ojos se nublan, los oídos zumban, los miembros se relajan.

[33] Helicón, monte de Beocia consagrado á las artes rítmicas

(Apolo y Musas).

Muchas veces vemos que los hombres sucumben al peso del terror del

ánimo: por este hecho observado, fácilmente puede conocerse cuál sea la

conjunción que hay entre el ánimo y el ánima; ésta, golpeada por la

fuerza del ánimo, inmediatamente comunica á todo el cuerpo la impresión

recibida.

Naturaleza de las cosas: Versión en prosa del poema «De rerum natura» · 第 189 / 302 题