118. _Nunc animam quoque ut in membris cognoscere possis..._

Ahora puedes conocer que también el alma se halla en los miembros

del ser sensible, y que no es la harmonía el sostén del cuerpo. Desde

luego se observa que si á éste se priva de algunas partes, la vida

subsiste muchas veces conservada por el resto del organismo; pero si

decrece la temperatura de nuestro cuerpo, ó si se espira una cantidad

de aire mayor que la conveniente, en el momento las venas saltan y

se descomponen los huesos. Puedes inducir de repetidas observaciones

de esta clase, que no todas las partes del cuerpo son de igual

importancia, ni todas contribuyen igualmente á la salud, y que los

vapores cálidos y el aire vital son los primeros agentes de la vida y

las últimas resistencias que escapan de los miembros moribundos.

Naturaleza de las cosas: Versión en prosa del poema «De rerum natura» · 第 188 / 302 题