1115. _Nam quæcumque vides hilaro grandescere adauctu..._

Y los cuerpos que ves llegar á su madurez con paulatino é incesante

crecimiento se asimilan más que gastan, porque el producto de las

substancias alimenticias circula en ellos sin obstáculo por las venas y

los vasos, en tanto que los poros no se dilatan cuanto sería necesario

para que dichos cuerpos sufrieran grandes pérdidas; es indudable que

éstas siempre existen, pero el ser las repara fácilmente mientras que

no llega al término del crecimiento. Desde que alcanza esa altura,

empieza á descender y poco á poco el vigor se le agota y las fuerzas se

le extinguen: cuanta más extensión ocupe un cuerpo vivo que haya tocado

la meta del regular desarrollo, mayores pérdidas ha de experimentar:

ya el jugo de las substancias nutricias no circula bien por sus venas;

ya le es insuficiente la alimentación; ya la Naturaleza no renueva en

aquel ser las fuerzas que el mismo consume diariamente; entonces el

cuerpo debe perecer porque lentamente ha disminuido en densidad todo lo

que ha perdido en emanaciones, y de este modo ha entibiado la energía

de la vida: los seres en la vejez no pueden suplir lo que les falta, y

abatidos, incapaces para resistir los choques de todos los cuerpos que

giran á su alrededor, necesariamente sucumben.

Naturaleza de las cosas: Versión en prosa del poema «De rerum natura» · 第 179 / 302 题