Más fuertemente se impresiona la pupila en presencia de los objetos
bañados de blancura, que ante el negro ó cualquier otro color; pero
éste es inútil en aquellas cosas de las cuales tomamos conocimiento por
medio del tacto, en las que lo esencial es la forma. Por este motivo
debe justamente afirmarse que los elementos primitivos, cuyas funciones
se realizan por contacto y proximidad, para nada necesitan la cualidad
del color.