805. _Præterea, quoniam nequeunt sine luce colores..._

Como no existen colores sino por la acción de la luz, y ésta no puede

llegar á los principios elementales de las cosas, lícito es afirmar que

los cuerpos simples no tienen color. Y ¿cómo sería posible que pudiera

existir un color permanente en la obscuridad, cuando observamos que

aun durante el día los colores de las cosas experimentan mudanzas,

según que éstas son bañadas por un rayo de luz vertical ú oblicuo?

Este fenómeno se observa en el plumaje que adorna la cerviz de la

paloma y corona su cuello: cuando el Sol lo envuelve, en unas ocasiones

ostenta el puro color del rubí, en otras una verde mezcla de esmeralda

y de azul cerúleo: la cola del pavo real, bañada por la luz, muda

frecuentemente sus matices, según la forma en que recibe los rayos

luminosos. Luego es preciso reconocer que los colores se engendran

por el contacto de la luz, y sin esta condición no existen ni pueden

concebirse.

Naturaleza de las cosas: Versión en prosa del poema «De rerum natura» · 第 156 / 302 题