Si los elementos que forman el mar, aunque de varios colores teñidos,
pudieran dar un solo color, de manera igual que varias figuras pueden
componer un cuadrado perfecto en dimensiones, necesario sería que
en el mar se descubriesen los distintos colores que intervinieran
para la formación de uno solo, como en el cuadrado se perciben las
distintas figuras que lo forman; y en los demás cuerpos también se
notarían los matices desemejantes que compusieran un color determinado.
Pero la diferencia de las figuras, convenientemente colocadas, no
es un obstáculo para la composición de líneas exteriores que formen
cuadrado perfecto, mientras que la diferencia de colores elementales
perjudica la composición de un color brillante; además, si con arreglo
á estas ideas el color blanco ó negro no resulta de elementos que
son exclusivamente blancos ó solamente negros, sino de una alianza
de principios distintamente coloridos, no hay razón para suponer que
los cuerpos simples tengan color; más creíble sería que la blancura
dimanara de elementos sin color que no de cuerpos negros ó de otro
color contrario.