Y en verdad la Tierra ha carecido en todo tiempo de sensaciones, y
todos los diversos frutos que bajo la acción del Sol existen se forman
de los variados y múltiples elementos que aquélla contiene. Á pesar de
todo, si alguien quiere llamar Neptuno á los mares, Ceres á los frutos
farináceos, y Baco al vino, usará así nombres extraños á los que posee
nuestra lengua, pero puede hacerlo, y también puede llamar divina Madre
á la Tierra, aunque sepa que es falso lo que dice.