634. _Ergo cum primum magnas invecta per urbes..._

Llevada así la muda estatua y paseada por las ciudades populosas

produce no pocas utilidades debidas á la generosidad de los devotos:

de oro y de plata se adornan las calles; ricos tesoros y abundantes

olorosas flores se dedican á la Santa Madre y á su cortejo; una tropa

de hombres armados, á quienes los Griegos dan el nombre de _curetas

frigios_, bailan al mismo tiempo que hacen vibrar cadenas, y juegan

hasta verter sangre; en la cabeza esos hombres llevan terroríficos

penachos que recuerdan los que dicen que usaban en Creta los antiguos

sacerdotes para encubrir con su ruido los lloros de Júpiter, mientras

que varios niños danzaban en torno de la cuna y con metálicos

instrumentos, de que estaban provistos, atronaban el espacio para

evitar que Saturno devorase al joven dios y produjera incurable herida

en el tierno corazón de la divina Madre. Este es el origen de la

costumbre de llevar gente armada en las procesiones de la diosa, y tal

vez ese rito obedezca igualmente á la idea de recordar que los hombres

deben estar dispuestos para defender la patria y para ser amparo de sus

parientes.

Naturaleza de las cosas: Versión en prosa del poema «De rerum natura» · 第 143 / 302 题