Á las razones que te he expuesto debo añadir otra, ligada á las
anteriores y que en sí misma contiene su prueba; las formas de las
moléculas no pueden ser variables en número indefinido, porque si lo
fueran habrían ya conseguido un incremento ilimitado; y en verdad,
cuerpos de tan mínimo tamaño no pueden ser susceptibles de muchas
formas: figúrate los cuerpos divididos en tres ó más partes, y combina
éstas de todos los modos que te sean posibles; varíalas de abajo á
arriba, de derecha á izquierda, y pronto habrás terminado tu empeño;
si quieres darles nuevas formas tienes que fraccionarlas más. No es
posible, por tanto, ampliar el número de las combinaciones sin que
aumente el volumen de los cuerpos; y así nada hay que permita creer en
la infinidad de formas de las moléculas, sino mediante la suposición
de que estas últimas fueran de tamaño considerable, y ya he procurado
probarte que esto es imposible.