272. _Nec simile est, ut cum impulsi procedimus ictu..._

No sucede lo mismo cuando, obligados por fuerza extraña y movidos por

coacción poderosa, tomamos dirección que nos repugna; es evidente que

en este caso y á pesar nuestro toda la materia de que constamos cede

por de pronto á las circunstancias, y se deja subyugar hasta que la

voluntad recobra su imperio sobre los miembros y puede refrenarlos: ¿no

ves, por tanto, que si á los hombres empuja en muchos casos una fuerza

extraña que es contraria á su voluntad y que los impele en dirección

determinada, siempre queda en nosotros mismos una energía que puede

resistirla, y á su arbitrio hacerse obedecer por los miembros, hasta

rechazar la violencia y ponerla en fuga?

Naturaleza de las cosas: Versión en prosa del poema «De rerum natura» · 第 115 / 302 题