243. _Quare etiam atque etiam paulùm clinare necesse est..._

Necesario es repetir una y mil veces que los cuerpos simples en su

caída tienen una mínima declinación. No trato de inventar movimientos

oblicuos que la observación no haya revelado; es patente, y de ello

la vista nos da testimonio, que los cuerpos no siguen en su caída una

dirección oblicua; pero ¿quién puede afirmar sólo por la autoridad de

sus imperfectos sentidos, que los cuerpos al caer no se aparten algo de

la línea recta[20]?

[20] En esta parte de su doctrina es donde Lucrecio, lo mismo que

Epicuro, se muestra más débil é indeciso; parece que él mismo

desconfía de la solidez de sus argumentos.

Naturaleza de las cosas: Versión en prosa del poema «De rerum natura» · 第 113 / 302 题