Muchos mínimos cuerpos, no obstante, vagan por el espacio en perpetua
agitación y disociados siempre al parecer del movimiento general;
de este hecho diariamente se muestra ante nuestros ojos una imagen
sensible cuando en estancia obscura penetran por un pequeño resquicio
los rayos de luz solar; entonces se ven corpúsculos sin cuento que
de mil modos se agitan y en todas direcciones se mueven, como si
entre ellos hubiera oposición tenaz y cruda guerra, porque jamás
cesan de combatir entre sí, de unirse y de separarse. Su actividad no
tiene término, y del hecho que menciono puedes conjeturar cuál sea
el movimiento de los cuerpos engendradores de los seres, ya que el
ejemplo recordado ha de servirte de medio para comprender vestigios de
fenómenos importantes.