En fin, es patente que la Naturaleza ha determinado los límites de los
cuerpos; las colinas están circunscriptas por el aire, el aire por los
montes, las tierras altas por el mar y el mar está encerrado entre las
tierras altas. No tiene, sin embargo, el Universo nada que lo termine;
la Naturaleza y el espacio ocupado por los mundos, forman como un río
que perpetuamente corre y que avanza sin encontrar límites: así el
Universo no tiene término alguno; es infinito.