El Universo es infinito; de lo contrario tendría extremos: pero no
pueden concebirse límites sino por quien está fuera de ellos mismos y
puede llevar su consideración más allá de los puntos en que termina lo
limitado. Creeríamos que el Universo tiene límites, cuando pudiéramos
señalar sus extremos; pero el mundo no puede tener esas fronteras,
porque en cualquiera parte de él que ocupáramos habríamos de ver que
teníamos por delante para contemplar espacios infinitos.