Ya he dicho que los elementos de la materia son siempre sólidos y se
mueven en toda eternidad sin que la destrucción los alcance; pero ahora
deberemos de inquirir si las concreciones corpóreas tendrán fin ó no lo
tendrán, y si el espacio indefinido, en que incesantemente se mueven
los principios eternos, está encerrado en límites y es susceptible de
medición en algún sentido.