695. _Dicere porrò ignem res omnes esse, neque ullam..._

Decir, por tanto, que del fuego proceden todos los seres y que no

existe cosa alguna independiente de ese origen, es caer en un delirio

que nuestra inteligencia rechaza como contrario á las pruebas que

nos da el testimonio de nuestros sentidos; y admitir como primordial

materia el fuego porque se cree conocerlo perfectamente, y recusar al

mismo tiempo la existencia de otros seres que con suficiente claridad

se muestran ante nosotros, me parece inconsecuencia y error grave.

Para conocer la verdad, ¿qué mejor guía que nuestra razón auxiliada

por los sentidos, los cuales nos hacen distinguir lo falso de lo

verdadero y nos dan principio de certeza? Además, ¿por qué hemos de

negar la existencia de todas las cosas y admitir solamente la del

fuego, ó negar que éste exista y dar como reales solamente los demás

cuerpos? Parece que afirmar cualquiera de estos dos extremos es

incurrir en igual demencia.

Naturaleza de las cosas: Versión en prosa del poema «De rerum natura» · 第 65 / 302 题