Demás de lo dicho, si el tiempo que todo lo transforma consumiese
la materia, ¿de dónde la potencia generadora restablecería en la
existencia las especies de animales? ¿De dónde la tierra derivaría
alimentos para nutrir y perfeccionar los seres? ¿De dónde caudalosos
ríos y manantiales ingenuos extraerían las aguas para pagar á los mares
su tributo? ¿Cómo el éter sostendría la gravitación de los astros? Si
los elementos se extinguieran, ya se habrían consumido, agotados por
los siglos; pero si han superado al tiempo y desde la eternidad no
cesan de actuar en transformaciones continuas, ciertamente su esencia
es inmortal. Luego ningún ser puede extinguirse totalmente.