44. _Quod superest, vacuas aures mihi, Memmiada, et te..._

Para las lecciones que en forma de dádivas te dedico, reclamo

tu atención libre de prejuicios y reposada, querido Memmio; no

desprecies las enseñanzas que en ellas se contienen sin haberlas

antes contrastado con razón serena: voy á disertar contigo acerca del

orden de lo infinito y de la esencia de los dioses; voy á explicarte

lo que entiendo respecto á los elementos de que la Naturaleza[4] ha

constituido las cosas y á los cuales éstas revierten cada vez que

pierden una forma, y considera que doy el nombre de elementos á esos

simplicísimos cuerpos generadores que son los primeros principios de

todo cuanto existe[5].

[4] Lucrecio usó en muchos lugares de su poema la palabra

Naturaleza para significar la vida universal, el principio del

Ser, es decir, Dios, Dios único, potencia infinita, posibilidad

absoluta, fundamento de toda realidad.

[5] Deliberadamente, sin duda, Lucrecio no empleó ni una sola vez

en todo su extenso poema la palabra átomo, que encierra el asunto

más detenidamente estudiado en su obra.

Naturaleza de las cosas: Versión en prosa del poema «De rerum natura» · 第 13 / 302 题