Háblannos de Rivera las cualidades nativas de nuestra raza: Desde la

astucia del autóctono hasta la caballerosidad del hispano, y todo cuanto

tiene relación con nuestra naturaleza, desde las estrellas en cuyo

resplandor titilante se bañan en las noches las miradas del viajero,

hasta la mata de hierba cuyas flores marchita la planta del rastreador.

Háblannos de Rivera el pasado con su cortejo de heroísmos, la tradición

con su secuela de enseñanzas, la crónica con su séquito de venerables

vetusteces, la fama con sus sonorosos voceros, la inmortalidad con sus

eternos pregones. Háblannos de Rivera el criollaje rebelde a todo yugo;

la vida campesina, modalidad de una estirpe que se va; la guitarra

rasgueada bajo el toldo de las enramadas o en las carpas de los

campamentos; la trova plebeya llena, como la flauta del dios Pan, de

selváticas armonías. Háblannos de Rivera la fábula tejida por la

imaginación del gaucho, tan vivaz como la fantasía del árabe del

desierto; la conseja de los abuelos referida al calor del hogar[1]; la

anécdota picante[2] que se oye en las estancias; el chascarrillo agudo

que entre risas vuela, y hasta las leyendas populares chismean más de

un idilio con el chinerío campero, y madrigalizan las tenoriadas del

ilustre _Pardejón_.[3]

--_Daniel Martínez Vigil_ (URUGUAYO)

Chapter Footnotes:

[A] JOSÉ F. RIVERA: A famous Uruguayan general who distinguished himself

in the Revolutionary War and who afterwards became a powerful political

leader.

[1] =al calor del hogar,= _by the warm fireside_.

[2] =la anécdota picante,= _the spicy (pointed) anecdote_.

[3] =Pardejón.= A term applied to one whose skin is almost brown.

VARIANT: =Pardo,= _dark skinned_.

5.--FRANCISCO BILBAO[A]

Un filósofo de veinte años, de cabeza olímpica y palabra elocuente,

escritor y tribuno poderoso, Francisco Bilbao, conmueve al pueblo

chileno en 1844, con su obra de crítica fundamental «La Sociabilidad

Chilena.»

Publica su hermosa obra en un periódico que es una predestinación: «El

Crepúsculo.»

Exclama con arrogante convencimiento y altiva independencia: «Sociedad,

¿qué has hecho de nuestro pasado, de la herencia gloriosa de la

revolución? Somos ciudadanos de nuestro tiempo y de nuestra patria y

venimos a pedirte cuenta de nuestro destino y de nuestro porvenir.»

Los espíritus reaccionarios se sintieron conmovidos y se alarmaron con

el levantado pensamiento del valiente reformador y lo procesaron para

amordazarlo. Lo llevaron al jurado y lo acusaron de blasfemo, de inmoral

y de sedicioso.

Él se defendió vigorosamente en un alegato que ha pasado a la

historia[1] como el más notable que se ha hecho en América de la

soberanía de la razón y del pensamiento.

Su libro fué quemado en la plaza pública por mano del verdugo y sus

cenizas se aventaron a todos los horizontes.[2]

La Inquisición resucitó por un momento para destruir la obra de un genio

vindicador y rebelde, ya que no[3] podía aniquilar a su autor.

De aquella pira brotó la luz de la verdad y la razón, y se esparció por

el espacio de la América, alumbrando a las generaciones a través de las

edades. El reformador salió proscripto de su patria y fué al Perú y al

Ecuador a combatir por la abolición de la esclavitud. Escribió el

«Evangelio Americano» y redactó «La Voz del Nuevo Mundo,» descansando de

sus fatigas y luchas imponderables en la hospitalaria tierra argentina

que le brindó hogar, patria y una apacible tumba.

--_Pedro Pablo Figueroa_ (CHILENO)

Chapter Footnotes:

[A] FRANCISCO BILBAO: A famous Chilean writer (1823-65).

[1] =que ha pasado a la historia,= _which has become a part of history_.

[2] =a todos los horizontes,= _to the four winds of heaven_. VARIANT: =A

los cuatro puntos cardinales= (or =del cuadrante=).

[3] =ya que no,= _since (they could) not_.

6.--SARMIENTO[A]

El esfuerzo de Sarmiento tendió siempre, más que a reformar las

instituciones y la legislación, a transformar las costumbres y las ideas

del pueblo. La noción de gobierno, esto es, la de una entidad tutelar y

directiva, nacida del consenso general, digna de respeto, necesariamente

fuerte y obligatoriamente honesta, empezó a entrar en el alma nacional

cuando, después de predicarla durante cuarenta años, Sarmiento la

encarnó en la Presidencia. Él marcó todos los rumbos definitivos: Al

maestro, la cultura que se refleja en el espíritu del niño que educa;

al agricultor, la obligación de aliviar a la tierra, en su faena

sagrada, con la aplicación de los métodos e instrumentos más

perfeccionados; al ganadero, la adopción de las razas superiores; al

comercio, la actividad y la honradez; a los administradores de la cosa

pública,[1] las manos limpias e impecables; al ejército, por fin, en

páginas y actos que no debemos olvidar, el campo circunscripto, pero

glorioso, de su acción legítima, el estudio y la preparación constante

para responder al alto y noble fin de su institución.

--_Miguel Cané_ (ARGENTINO)

Chapter Footnotes:

[A] DOMINGO F. SARMIENTO (1811-1888): An Argentine statesman, writer and

educator, who was president of Argentina.

[1] =la cosa pública,= _public affairs_.

7.--MACEO[A]

Y por último, sentado en un banquillo de madera frente a una mesita de

campaña, y rodeado de algunos jefes y oficiales, estaba un hombre.

Elevada era su estatura, fuerte y bien hecho su cuerpo, su tez cobriza,

su mirada estaba llena de inteligencia y viveza. Las hermosas y

varoniles facciones de su rostro expresaban en aquellos instantes

serenidad y reposo. Cubríale el labio superior negrísimo bigote: tenía

el resto de la cara limpio de barba. Representaba tener cuarenta y cinco

años, poco más o menos, y estar en la plenitud de sus fuerzas físicas e

intelectuales. Su vestido era sencillo, y en cuanto a las prendas del

traje, semejante al de los demás jefes. Llevaba puesta atravesada sobre

el ancho pecho una banda con tres estrellas, la cabeza desnuda y poblada

de ondeados y negros y abundosos cabellos, y en la boca un tabaco y una

leve sonrisa de triunfo....

Había superado obstáculos que insuperables parecían, nublado los cielos

con el humo de pueblos, bateyes y cañaverales, en humo convertidos,[1]

sentido retemblar las capas atmosféricas y las del suelo con el rugir

estruendoso de la metralla de los cañones y de las descargas de los

fusiles. Y con sólo algunos miles de hombres había burlado, y a las

veces combatido y derrotado, columnas valerosas, desmoralizado al

enemigo, y asombrado al mundo.

Aquel hombre, grande por sus extraordinarias cualidades y digno de

admiración, aquel hombre--ya todo el que esto lee lo sabe--era Antonio

Maceo.

--_L. Rodríguez Embil_ (CUBANO)

Chapter Footnotes:

[A] ANTONIO MACEO: A noted Cuban soldier and patriot, who was killed

during the Revolutionary War of 1898.

[1] =nublado los cielos ... en humo convertidos,= _the skies darkened

... converted into smoke_. Note reversion of regular order. This refers

to the fact that during the last war with Spain the Cubans set fire to

immense areas of cane, together with the adjacent ranches and villages,

to prevent their serving as cover and sustenance for the enemy.

8.--BARTOLOMÉ MITRE[A]

Tuve la fortuna de conocer íntimamente a este ilustre americano, en

1883, cuando vino a Chile por última vez, no ya en campaña política sino

en gira de placer,[2] para visitar a sus viejas amistades. Se alojó

entonces en la casa-quinta[3] de don Benjamín Vicuña Mackenna, su amigo,

su compañero de aventuras políticas en 1851, y de trabajos literarios

posteriormente. Desde ahí, desde los corredores de esa casa, asistió a

la ovación que le hizo Chile. Entonces lo ví por primera vez y sentí el

atractivo de su hermosa figura de atleta, con pobladas patillas y sedosa

melena, blanca y negra.

Volví a ver al padre de la Argentina contemporánea. En diez y siete

años, muy poco había envejecido. Pude, otra vez, admirar su hermoso

rostro, suave y varonil, curtido por todos los vientos y todas las

glorias de la América, con su ancha frente en la cual una bala dejó la

estampa de una estrella[4]; toda su expresión, simpática y genial, bajo

la sombra movediza de su gran chambergo. Lo ví ejerciendo verdadera

fascinación sobre el pueblo argentino, por él unido y dotado de glorias.

La veneración lo rodeaba, cuando salía en un simple carruaje de

alquiler,[5] a pasear por el parque de Palermo. Así castigaba a los

políticos venales que van en carruajes deslumbrantes. Buenos Aires

saludaba en su rostro bronceado,--como comenzado ya a convertirse en

estatua,--el reflejo de los grandes días de la patria.

--_B. Vicuña Subercasseaux_ (CHILENO)

Chapter Footnotes:

[A] =Bartolomé Mitre,= a noted Argentine general, statesman, historian

and poet (1821-1906), who became president of Argentina.

[2] =en gira de placer,= _on a pleasure trip_.

[3] =casa-quinta,= _country-house; country place_.

[4] =una bala dejó la estampa ...,= _a bullet had left its mark_. A

reference to the scar left in his forehead by a shot received in the war

with Paraguay.

[5] =carruaje de alquiler,= _rented or hired carriage_. VARIANTS:

=simón; coche de punto.=

9.--JOSÉ PEDRO VARELA[A]

Varela fué un benefactor luminosísimo de su país, haciendo por éste lo

que éste nunca le pagará a su memoria altísima. A su solicitud y por su

intermedio, se constituyó la primera comisión de instrucción pública, o

si se quiere,[1] el primer consejo general de educación[2] con que hemos

contado. Bajo su égida las escuelas mixtas fueron creadas de un modo

pleno, el cuerpo docente[3] se organizó de buena manera, y todos

nuestros sistemas de enseñanza se rejuvenecieron y se modernizaron. Ni

aun fué inútil el golpe que sentó a la enseñanza universitaria, que

instintivamente reaccionó, eligiendo otros rumbos y encuadrándose en

otros procederes. Era enemigo de la memoria....

Introdujo en nuestras escuelas, lo que nunca será bastante loado, las

lecciones prácticas sobre objetos.[4] Se preocupó, y no se engañaba al

preocuparse, en recoger y en difundir los datos de la estadística

escolar, fundándola y manteniéndola con solícito empeño. Los ciclos

escolares,[5] las inspecciones, la higiene, los principios en que se

fundan el arte y la práctica de enseñar, todo lo abarca, y todo lo

discute, y todo lo selecciona, y todo lo reglamenta, aquel incansable y

enérgico propagandista. Fué un hombre de ciencia,[6] un hombre de

bien,[7] un hombre de trabajo y un hombre de ideal, aquel hombre grave,

de estilo ampuloso, de cerebro fuerte y de ademán severo que entró en

los fríos de la noche sin fin[8] el 24 de octubre de 1879.

--_Carlos Roxlo_ (URUGUAYO)

Chapter Footnotes:

[A] =José Pedro Varela,= a noted Uruguayan educational reformer, who

died in 1879.

[1] =o si se quiere,= _that is to say, or, if you prefer_ (_the term_).

[2] =consejo general de educación,= _general council of education_. This

and similar names are given in Spanish America to the National or State

Boards of Education.

[3] =el cuerpo docente,= _the teachers; the teaching force_. VARIANT:

=El magisterio.=

[4] =lecciones ... sobre objetos,= _object lessons_. VARIANT: =Lecciones

de cosas= (a Gallicism).

[5] =ciclos escolares,= _school grades_.

[6] =hombre de ciencia,= _a scientist, a man of understanding_.

[7] =hombre de bien,= _a good man; a man of integrity_.

[8] =los fríos de la noche sin fin,= _the chill of endless night;

death_.

10.--BERNARDINO RIVADAVIA[1]

Consiste la principal gloria del Sr. Rivadavia en haber colocado la

moral en la región del poder como base de su fuerza y permanencia, y en

comprender que la educación del pueblo es el elemento primordial de la

felicidad y engrandecimiento. Sobre estas columnas fundó una

administración que todavía no conoce rival en estos países, y parte de

cuyas creaciones, como puntos luminosos han lucido hasta en las negras

horas del gobierno bárbaro que por tantos años mantuvo detenido el carro

del progreso[2] argentino....

Su razón fué elevada; su carácter recto y firme; sus intenciones

intachables. Nadie ha hecho más que él en favor de la civilización y de

la legalidad en estos países. Nadie ha amado con más desinterés y más

lisonja, más de veras[3] al pueblo. Nadie ha respetado más que él la

dignidad de los compatriotas. Tuvo la conciencia de[4] nuestras

necesidades y se desveló por satisfacerlas. Trajo a su rededor todas las

inteligencias, diólas impulso y las preparó un teatro útil y brillante

de acción. Buscó en el extranjero las ciencias de que carecíamos y las

aclimató en nuestro suelo. Compensó y alentó los servicios y las

virtudes; protegió las artes y confió más en el poder de la razón que en

el de la fuerza.

Su mérito es tan positivo, como su gloria será eterna.

--_Juan María Gutiérrez_ (ARGENTINO)

Chapter Footnotes:

[1] =Bernardino Rivadavia.= An Argentine statesman (1780-1875) who,

while president of the Republic, founded the first public primary

schools in Spanish America.

[2] =el carro del progreso,= _the wheels of progress_.

[3] =más de veras,= _more truly; more sincerely_. VARIANTS: =Con más

sinceridad= (or =verdad=); =más sinceramente.=

[4] =Tuvo la conciencia de,= _He felt; he was conscious of; he

comprehended fully_. VARIANT: =Sintió nuestras necesidades.=

11.--JUAN MONTALVO[A]

El Ecuador era, en tiempos de[1] Montalvo, nido de clericales, y el

fanatismo gobernaba. La conciencia nacional, más que aletargada, parecía

muerta, y Montalvo no dió descanso[2] a su pluma volteriana,[3]

combatiendo al clero, dueño y señor[4] de su patria.

Su pluma polícroma y erudita recorrió todos los campos de la literatura.

Filósofo idealista, escritor sereno de reposado estilo, polemista

indignado; periodista brillante, crítico sincero.

Temperamento bravío, evangélico, forjado para el bien y para el

martirio, consagró su vida a la patria: su gesto era siempre hermoso y

justiciero en defensa de sus altos intereses.

Fué el gran perseguido[5] de su época. La tiranía detesta a los

iluminadores de conciencias y misioneros de la verdad, y cuando no halla

medio para silenciarlos, reduciéndolos a la impotencia, los persigue,

los insulta, haciéndolos vivir errantes como los israelitas a través del

desierto melancólico, de nostálgicos ideales. Pero el genio triunfa al

cabo de los protervos,[6] como las águilas alterosas de los reptiles de

la charca.

Los paladines de la libertad, y él fué uno de ellos, han sido siempre

desterrados. Pero los grandes luchadores dominan desde lejos. El verbo

salvando la distancia, enciende y redime, inyecta fuerza a los oprimidos

y espanta a los opresores: así Martí dió vida a un pueblo: así Montalvo

hizo temblar a los tiranos.

--_Miguel S. Carbonell_ (CUBANO)

Chapter Footnotes:

[A] =Juan Montalvo,= a philosopher, reformer and writer of Ecuador

(1833-1889).

[1] =en tiempos de,= _in the time of_. VARIANTS: =En los días de; en la

época de.=

[2] =no dió descanso,= _gave no rest; (his pen) did not cease_.

VARIANTS: =No dejó en paz; no dió paz a.=

[3] =pluma volteriana.= Writings inspired by Voltaire's ironic scoffing

at religious hypocrisy.

[4] =dueño y señor=, _lord and master_.

[5] =el gran perseguido,= _the most persecuted man_. VARIANT: =El hombre

más perseguido.=

[6] =Pero el genio triunfa ... de los protervos,= _But ... genius

triumphed over vicious ignorance_. VARIANTS: =Al fin; al fin y al cabo.=

12.--JOSÉ MARTÍ[A]

Yo admiraba altamente el vigor general de aquel escritor único, a quien

había conocido por aquellas formidables y líricas correspondencias que

enviaba a diarios hispano-americanos, como «La Opinión Nacional», de

Caracas; «El Partido Liberal», de Méjico; y, sobre todo, «La Nación», de

Buenos Aires. Escribía una prosa profusa, llena de vitalidad y de color,

de plasticidad y de música. Se transparentaba el cultivo de los clásicos

españoles y el conocimiento de todas las literaturas antiguas y

modernas; y, sobre todo, el espíritu de un alto y maravilloso poeta. Fuí

puntual a la cita, y en los comienzos de la noche entraba en compañía de

Gonzalo de Quesada por una de las puertas laterales del edificio en

donde debía hablar el gran combatiente. Pasamos por un pasadizo sombrío;

y, de pronto, en un cuarto lleno de luz, me encontré entre los brazos[1]

de un hombre pequeño de cuerpo,[2] rostro de iluminado, voz dulce y

dominadora al mismo tiempo y que me decía esta única palabra: «¡Hijo!»

Era la hora ya de aparecer ante el público, y me dijo que yo debía

acompañarle en la mesa directiva[3]; y cuando me dí cuenta,[4] después

de una rápida presentación a algunas personas, me encontré con ellas y

con Martí en un estrado, frente al numeroso público que saludaba con un

aplauso simpático. Martí tenía esa noche que[5] defenderse. Había sido

acusado, no tengo presente[6] ya si de negligencia, o de precipitación,

en no sé cuál movimiento de invasión a Cuba. Es el caso, que[7] el

núcleo de la colonia le era en aquellos momentos contrario; mas aquel

orador sorprendente tenía recursos extraordinarios, y aprovechando mi

presencia, simpática para los cubanos que conocían al poeta,[8] hizo de

mí una presentación ornada de las mejores galas de su estilo. Los

aplausos vinieron entusiásticos, y él aprovechó el instante para

sincerarse de las sabidas acusaciones, y como ya tenía ganado al

público, y como pronunció en aquella ocasión uno de los más hermosos

discursos de su vida, el éxito fué completo y aquel auditorio, antes

hostil, le aclamó vibrante y prolongadamente.

Concluido el discurso, salimos a la calle. No bien[9] habíamos andado

algunos pasos, cuando oí que alguien le llamaba: «¡Don José! ¡Don José!»

Era un negro obrero que se le acercaba humilde y cariñoso. «Aquí le

traigo este recuerdito»,[10] le dijo. Y le entregó una lapicera de

plata. «Vea usted», me observó Martí, «el cariño de esos pobres negros

cigarreros. Ellos se dan cuenta de[11] lo que sufro y lucho por la

libertad de nuestra pobre patria.» Luego fuimos a tomar el té a casa de

una su[12] amiga, dama inteligente y afectuosa, que le ayudaba mucho en

sus trabajos de revolucionario. Allí escuché por largo tiempo su

conversación. Nunca he encontrado, ni en Castelar mismo, un conversador

tan admirable. Era armonioso y familiar, dotado de una prodigiosa

memoria, y ágil y pronto para la cita,[13] para la reminiscencia, para

el dato, para la imagen. Pasé con él momentos inolvidables, luego me

despedí.[14] El tenía que partir esa misma noche para Tampa, con objeto

de arreglar no sé qué[15] preciosas disposiciones de organización. No le

volví a ver más.

--_Rubén Darío_ (NICARAGÜENSE)

Chapter Footnotes:

[A] =José M. Martí,= the "Apostle" of the Cuban revolution, who, dying

in 1895, did not live to see the fruit of his labors.

[1] =entre los brazos,= _in the arms_.

[2] =pequeño de cuerpo,= _small of stature_ (_body_).

[3] =la mesa directiva.= In this case, the platform reserved for the

speakers.

[4] =me dí cuenta,= _I became aware; I noted_. VARIANT: =Caí en la

cuenta.=

[5] =tenía ... que,= _had to; was obliged to_. VARIANT: =Se veía en la

necesidad de ....=

[6] =no tengo presente,= _I do not recall_.

[7] =Es el caso, que,= _The fact was_ (_however it may have occurred_).

[8] =al poeta,= _who knew me as a poet_. Note the author's reference to

himself in the third person.

[9] =No bien,= _Hardly; scarcely_.

[10] =este recuerdito.= Diminutives are _often_ used to convey an idea

of affection.

[11] =se dan cuenta de,= _take into account; bear in mind; comprehend_.

[12] =a casa de una su amiga.= Sometimes the possessives _suyo, suya_

take the above form. VARIANT: =A casa de una amiga suya.=

[13] =pronto para la cita,= _quick and ready to quote; with an apt

quotation_.

[14] =me despedí,= _I took my leave_. Note reflexive form.

[15] =no sé qué,= _I don't know what_.

13.--HIDALGO Y MORELOS

Como en aquellos tiempos,[1] es decir, bajo la dominación española, en

las que hoy son repúblicas independientes, no se abría para los

americanos otra carrera que la del sacerdocio, Morelos recibió las

órdenes[2] y sirvió varios curatos. En el desempeño de su ministerio

parroquial manifestó siempre gran celo por el cumplimiento de su deber,

y mediante sus esfuerzos logró dotar de iglesias a varios de los curatos

que sirvió.

El memorable grito de independencia lanzado en Dolores[3] el 16 de

Septiembre de 1810 por los primeros patriotas mejicanos encabezados por

Hidalgo, cura del pueblo, no pudo dejar de[4] encontrar simpático eco en

el corazón de Morelos; así fué que[5] cuando en el mes siguiente llegó

Hidalgo a Valladolid, al frente de un ejército patriota, y se apoderó

sin resistencia de la ciudad, Morelos fué uno de los primeros en ponerse

a su lado y pedirle un puesto en que sacrificarse por la libertad de su

patria.

Hidalgo le confió la dirección del movimiento revolucionario del sur,

que Morelos debía extender y organizar a fin de fortalecer la causa

republicana en todo el país.

--_J. Abelardo Núñez_ (CHILENO)

Chapter Footnotes:

[1] =en aquellos tiempos,= _in those days_. VARIANTS: =En esos días; por

aquellos años.=

[2] =recibió las órdenes,= _was ordained_. VARIANTS: =Entró a ejercer el

sacerdocio; abrazó la carrera eclesiástica.=

[3] =el ... grito de ... Dolores.= The proclamation of Mexican

independence which started the War of Independence.

[4] =no pudo dejar de,= _he could not fail_ (_to find_). VARIANTS:

=Tenía que; había de.=

[5] =así fué que,= _(and) this is why_. VARIANTS: =De modo que; por lo

que.=

IV.--LA LITERATURA HISPANO-AMERICANA

1.--LOS PRIMEROS PASOS

Antes que la civilización cristiana penetrara en América, era ya muy

estimado en ella el talento poético. Algunos príncipes mejicanos

difundieron las máximas de la moral, lloraron su esplendor decaído y

celebraron los primores de la naturaleza bajo las formas de la poesía.

Cuando la lengua de Castilla se arraigó en la parte meridional de

nuestro continente, sus hijos enriquecieron a la madre patria «no menos

con los tesoros de su suelo que con sus aventajados talentos que

fecundiza el sol ardiente y desarrolla una naturaleza grandiosa y

magnífica.» Por entonces[1] el sonido de las liras americanas se perdía

entre el grande concierto de las españolas: el hilo de agua,[2] por

decirlo así, se engolfaba sin dejar huella[3] en el mar a cuyo aliento

contribuía. Pero la revolución política que convirtió a los virreinatos

en repúblicas, encordó con bronce aquella lira. Y como la única

ocupación de los brazos fué el manejo de la espada, y la victoria la

exclusiva inspiratriz del ingenio, el carácter de la poesía, durante la

lucha de la emancipación, fué puramente guerrero.

Desde entonces hasta los días actuales toma la poesía otra dirección en

América.

--_Juan María Gutiérrez_ (ARGENTINO)

Chapter Footnotes:

[1] =Por entonces,= _At that time_. VARIANT: =Por ese tiempo; entonces;

por aquel entonces.=

[2] =hilo de agua,= _the tiny stream_.

[3] =dejar huella,= _leaving a trace or sign_.

2.--EL ROMANTICISMO[1]

¿Cuál fué el campo donde espigaron los cultores del arte a quienes

agasajaba la mano cariñosa de la libertad, a quienes ofrecían sus ricos

presentes todas las ciencias humanas y que tenían su choza en la región

más bella, variada, majestuosa y espléndida de la América meridional? El

de la poesía lírica.... El romanticismo, soltando las bridas[2] a todos

los impulsos, indómito y voluntarioso, gozó de su libertad a sus

anchas.[3] ¿Cómo? ¿Pintando la espléndida naturaleza que cantaba a los

oídos y deslumbraba los ojos a los bardos? ¿recogiendo las viejas

leyendas nacionales llenas de las dulces tristezas y santas alegrías de

remotos y sencillos tiempos? ¿loando las humanas ciencias y prediciendo

los grandiosos destinos que el porvenir reserva a un pueblo joven?

No[4]; cediendo a las emociones personales e íntimas, se encerró dentro

de la Tebaida[5] del sentimentalismo más congojoso, cantó penas propias

o lloró desdichas ajenas, derrochando en un mar de lágrimas las fuentes

de la inspiración[6] que debiera consagrar a temas más altos, más

grandes, más viables.

--_Santiago Vaca Guzmán_ (BOLIVIANO)

Chapter Footnotes:

[1] =El Romanticismo.= The Romantic School of writers which started in

France at the beginning of the nineteenth century as a revolt against

the traditions of the Classicists.

[2] =soltando las bridas,= _giving free rein_.

[3] =a sus anchas,= _at pleasure; at will_. VARIANTS: =A su placer; a su

albedrío; a su antojo.=

[4] =no,= _not at all; not by any means_.

The Spanish American Reader · 第 21 / 30 段