[2] =en habiéndoseles cambiado el alimento,= _when their food has been

changed_. VARIANT: =Cuando el alimento les ha sido cambiado.=

10.--EN TREN....

En las estaciones nos acosaba el gremio de los vendedores de fruta,

hombres, mujeres y niños provistos de cestos con uvas, duraznos,

aceitunas, tortas de manjar blanco o de bizcochuelo, espárragos y

caldúas de San Francisco.... Aquella muchedumbre gritaba tanto, que más

no podía ser.[1] En los andenes se movían pesadamente los _huasos_ con

mantas de vivos colores, zapatos de taco alto, haciendo resonar las

espuelas de ancha rodaja. Por las ventanillas de los wagones de tercera

clase[2] asomaban sus rostros tostados y barbudos esos _rotos_ que

componen la masa flotante de los trabajadores de Chile y que se llevan a

viajes[3] para uno y otro punto, en la agricultura o en las minas, ora

cavando en el norte, ora segando en el sur. A medida que el tren se

tragaba las leguas,[4] veíamos desfilar a Rengo, con sus viñedos, a San

Fernando de estación oscura y triste, a Chimbarongo, Curicó, Lontué,

cubierto igualmente de viñas, Talca, Linares. Desarrollábase paisaje

tras paisaje, animales, prados, bosques y ríos, hasta la monotonía,

hasta la saciedad.

--_Orrego Luco_ (CHILENO)

Chapter Footnotes:

[1] =que más no podía ser,= _until they could (shout) no longer_.

VARIANT: =Hasta más no poder.=

[2] =tercera clase,= _third class_. In most Latin American countries

trains are made up of first, second and third class cars.

[3] =a viajes,= _traveling_. VARIANT: =En viaje.=

[4] =se tragaba las leguas,= _the leagues disappeared_.

11.--LA BOLSA

De todos los sitios en que se forman agrupaciones humanas, ninguno

que[1] presente más ancho campo de observación al curioso que el salón

central de la Bolsa de Comercio. El traje nivelador[2] le da, a primera

vista, cierto aspecto de homogeneidad que desaparece cuando la mirada

sagaz ahonda un poco en aquel mar revuelto en que se mezclan y confunden

todas las clases.

El fastuoso banquero, cuyo nombre sólo con ser mencionado[3] hace

desfilar por la mente un mundo fantástico de millones, estrecha con su

mano pulida la grosera garra del chalán marrullero; el humilde

comisionista se codea familiarmente con el propietario acaudalado a

quien adula según las reglas de la democracia en boga; el mozalvete

recién iniciado en la turbulenta vida de los negocios pasea por todas

partes sus miradas[4] codiciosas; el aventurero procaz roza el modesto

traje del simple dependiente con los estirados faldones de su levita

presuntuosa; el insular petimetre ostenta su bigote rizado a tijera[5]

bajo la mirada aguda del periodista burlón que prepara su crónica

sensacional, husmeando todas las conversaciones; el anciano enriquecido

por largos años de duro trabajo comenta, con la frialdad del egoísmo que

dan los años, esa crónica diaria de la Bolsa, muchas de cuyas páginas

están escritas con sangre[6]; el usurero famélico gira y gira

describiendo círculos siniestros en torno de sus víctimas infelices.

El doctor se abrió paso como pudo[7] hasta que consiguió llegar a la

reja que limita el recinto destinado a las operaciones, vulgo

«rueda.»[8] Agolpábase a aquella reja una multitud ansiosa, estremecida

por corrientes eléctricas. Se veían pescuezos estirados en angustiosa

espectativa, con la rigidez propia del jugador que espera la salida de

la carta que ha de decidir la partida; ojos desmesuradamente abiertos,

siguiendo con fijeza hipnótica los movimientos de la mano del apuntador,

el cual, subido sobre su tarima, anotaba las operaciones en las pizarras

que, negras, cuadradas, siniestras, se dibujaban como sombras en la

pared del fondo.

Salía de la «rueda» un estrepitoso vocerío, una algarabía de mil

demonios[9]: voces atipladas, roncas, sonoras, de tenor, de bajo, de

barítono; voces de todos los volúmenes y de todos los metales. Los

corredores parecían unos energúmenos; más tenían caras de hombres

enredados en una discusión de taberna, que de comerciantes en el acto de

realizar sus operaciones. Y no sólo gritaban como unos locos,[10] sino

que también gesticulaban y accionaban como si estuvieran por darse de

bofetadas.[11]

--_Julián Martel_, nom de plume of _José Miró_ (ARGENTINO)

Chapter Footnotes:

[1] =De todos los sitios en que ... ninguno que ...,= _Of all places in

which ... none offers_. Note the use of _que_ and the subjunctive.

VARIANT: =Ninguno presenta.=

[2] =El traje nivelador=. Referring to the fact that because of close

uniformity in the style of clothing, it is impossible to distinguish

from appearance alone the social status of each of a group or body of

men.

[3] =sólo con ser mencionado,= _the mere mention of whom_.

[4] =pasea... sus miradas,= _glances on all sides_.

[5] =bigote rizado a tijera,= _mustache_ _curled with curling irons_.

[6] =están escritas con sangre,= _are written in blood_.

[7] =se abrió paso como pudo,= _made his way as well as he could_.

[8] =«rueda.»= In the Stock Exchange of Buenos Aires, there is an inner

circle, within which only members are admitted and which is divided from

the rest of the floor by a circular balustrade.

[9] =algarabía de mil demonios,= _the wild gabble of a thousand demons_.

[10] =como unos locos,= _like madmen_.

[11] =darse de bofetadas,= _were coming to fisticuffs_.

12.--EN DILIGENCIA

A las tres de la mañana llamó a la puerta de mi cuarto el mozo del hotel

con fuertes golpes y gritando con apremio[1]:

--¡Ya es hora![2]

Echéme a cuestas[3] el vestido a toda prisa, entre grandes bostezos y

dándome al diablo[4] porque el administrador de las diligencias hiciese

salir tan temprano el vehículo; y pocos momentos después abrí la puerta

de mi habitación, y me dirigí al comedor a tomar algún refrigerio.

Cuando bajé al zaguán, estaba listo el carruaje. Los tres tiros de mulas

hallábanse ya enganchados; el cochero ocupaba su puesto en el alto

pescante, y empuñaba con mano firme el abundante manojo de las mugrosas

riendas; el sota tenía por la brida el par de mulas delanteras para

impedir que partieran antes de tiempo; y dos mozos alumbraban la escena

con otras tantas gruesas y resinosas hachas, que despedían tanta luz

como chispas y espeso humo. Todavía salieron algunas maletas del

despacho del administrador, que fueron adicionadas a la henchida zaga o

al abultado techo del carruaje. La máquina estaba materialmente atestada

de carga: en la covacha, en el pescante, en la parte superior, en el

interior, debajo de los asientos, y aun en el espacio destinado a los

pies de los viajeros, por donde quiera[5] había maletas. Concluidos los

preparativos, llegó el momento de ocupar nuestros sitios, y lo hicimos

los pasajeros con resignación de mártires.

La diligencia se llenó en pocos momentos. ¡Éramos once pasajeros! Sólo

un asiento quedó desocupado en la banqueta de en medio, donde no hay más

apoyo para la espalda del paciente,[6] que una movible correa que

empuja, cede y aporrea como instrumento de inquisición. Afortunadamente

para mí, había podido escoger con tiempo un buen número en la banqueta

delantera, junto a la ventanilla; así es que relativamente quedé bien

instalado.

--¿No falta ningún[7] pasajero?--preguntó una voz en la puerta de la

posada.

--Ninguno,--repuso el sota.

No contento con[8] la respuesta, el administrador que era un español de

muy mal genio,[9] subió al estribo de la diligencia, y nos echó al

rostro la luz de la linterna que en la mano llevaba.

--Está bien--dijo bajando del estribo--¡en marcha[10]!

Sonaron las cadenas de los tiros, rechinó la pesada máquina, vaciló un

momento sobre las duras sopandas, hizo el cochero chasquear su látigo

descomunal y nos pusimos en movimiento. La diligencia salió con rapidez

vertiginosa, haciendo furioso estruendo en el empedrado, y turbando el

sueño de los buenos habitantes de Querétaro. Quien la hubiera visto

animada de aquella velocidad, habría creído que poca ventaja podría

sacarle el vapor[11]; no así yo,[12] que estaba en el secreto,[13] y

sabía por experiencia que tales vehículos son rápidos en las poblaciones

y tardos en despoblado.

--_José López Portillo y Rojas_ (MEJICANO)

Chapter Footnotes:

[1] =con apremio,= _insistently_.

[2] =¡Ya es hora!= _It is time_ (_to get up_)!

[3] =a cuestas.= In this case it means literally _on my back_. This

expression usually means _carried on the back_ or _the shoulder_, as a

burden or load.

[4] =dándome al diablo,= _consigning myself to the devil; cursing

myself_.

[5] =donde quiera,= _everywhere_.

[6] =paciente,= _the patient; the sufferer_. The author gives this name

to the traveler to suggest the discomforts of traveling by stage-coach.

[7] =¿No falta ningún ...?= _Is any one ... missing?_

[8] =No contento con,= _Not content with_.

[9] =de muy mal genio,= _very bad tempered_. VARIANTS: =De genio muy

malo; malhumorado.=

[10] =¡en marcha!= _forward! we are off!_

[11] =poca ventaja podría sacarle el vapor,= _that_ (_to travel by_)

_steam were but little faster_.

[12] =no así yo,= _but I was not_ (_of this belief_); _but I knew

better_.

[13] =que estaba en el secreto,= _who had inside knowledge_ (_in this

matter_).

13.--LA CAZA DE LAS VÁQUIRAS

--Mucho cuidado, señores--dijo Toribio, nuestro montero mayor,--porque

las váquiras[1] están entiempadas ahora y son peligrosas.

Y empezó a colocarnos en nuestros puntos.

Las reses se bañaban en los charcos del quebradón y roznaban como si

todo el invierno estuviera allí: diríase que era un conciliábulo

patriótico de incondicionales que celebraban con el santo fin de[2]

repartirse la república.[3]

Casiano había vuelto a tomar la escopeta y estaba en el fondo de la

quebrada, por el lado de abajo.

Toribio le había hecho aquella concesión por su extremada habilidad en

la cacería de váquiras.

Yo quedé cerca de él, dominándole desde un barranco y cubierto por un

chipio; y novicio en el tiro de váquiras, creí prudente sacar los

cartuchos de _guáimaros_ y sustituirlos con balas rasas.

Los perros levantaron las piezas[4] y comenzó el tiroteo en la parte de

arriba; y salidas las reses del lecho de la quebrada, se hubiera dado

por perdido el lance, si dos de ellas, macho y hembra, no hubiesen

corrido hacia abajo.

La posición que yo ocupaba no era muy ventajosa: pasaron por junto a

mí[5] y no pude disparar; pero me acerqué a la quebrada y gané el cauce.

Casiano había disparado y errado el váquiro: hirió la hembra, y el

macho, como sucede en estos casos, se enfureció y le atacó.

Cuando yo doblé el recodo de la quebrada que me ocultaba los sucesos,

pude ver a Casiano luchando cuerpo a cuerpo[6] con el váquiro mientras

la otra[7] se revolcaba en su propia sangre.

El negro se defendía con el cañón de la escopeta, que despedía chispas

en los colmillos del cochino: la caja del fusil estaba hecha añicos.[8]

Pálido, ceniciento, se veía el negro entre el verde follaje de las

barrancas, bajo un toldo de ramas entrelazadas.

--¡Socorro, socorro!--gritaba....

El negro retrocedía pidiendo socorro, y el váquiro le cargaba.

Dió una embestida el animal y al saltar atrás el cazador se enredó en un

bejuco y cayó.

Un minuto más y[9] llevaríamos un cadáver.

--¡Ahora conmigo![10]--grité, y el váquiro se volvió hacia mí.

Tenía los ojos inyectados y las encías hechas sangre.[11]

Volví a gritarle y partió como una flecha: clavé la rodilla en el

fangoso lecho de la quebrada y le aguardé en la boca de mi escopeta.

Al ver el obstáculo que acababa de oponerle, erizó las cerdas y se

recogió para asaltarme; pero fué el último esfuerzo que tentó porque le

enterré la bala en el corazón.

Ya llegaban los otros. Pascual, estupefacto, me miraba desde el

barranco, con ojos desencajados.[12] Toribio venía jadeante por el lecho

del arroyo, y Tigre, mi fiel Tigre, pasó rozándose conmigo y un instante

después destrozaba al váquiro agonizante.

--_M. V. Romero García_ (VENEZOLANO)

Chapter Footnotes:

[1] =váquira.= Name given in Venezuela to the _pecari_ (peccary) or wild

boar.

[2] =con el santo fin de,= _with the exalted_ (_solemn_) _purpose of_.

[3] =incondicionales= (_unreconstructed rebels_) =... repartirse la

república.= An allusion to local revolutionary politics.

[4] =Los perros levantaron las piezas,= _The dogs raised the quarry_.

[5] =por junto a mí,= _by my side_. VARIANT: =Junto a mí.=

[6] =cuerpo a cuerpo,= _on even terms; unarmed_.

[7] =la otra.= Note that _el otro, la otra_, are generally used as

correlatives of _el uno, la una_. Sometimes, as in this case, the latter

are understood.

[8] =hecha añicos,= _broken into bits_. VARIANT: =Hecha pedazos.=

[9] =Un minuto más y ...,= _Another minute, and_ ....

[10] =¡Ahora conmigo!= _Now_ (_you must reckon_) _with me!_ VARIANT:

=Ahora te verás conmigo.=

[11] =encías hechas sangre,= _the gums_ (_mouth_) _all bloody_.

[12] =con ojos desencajados,= _with bulging eyes_.

14.--EN EL CAFETAL

--Pero cualquiera de estas fincas es un verdadero pueblo--prosiguió el

conde;--hasta el capellán que les diga la misa[1] suelen ustedes tener.

Este _batey_ está compuesto de muchas y numerosas casas; semeja el

parque de recreo de una ciudad, y aun le sobrepuja; porque es preciso

estar en Cuba para ver[2] esta vegetación que lo limita y rodea. Detrás

de la cerca de limón, veo una ancha calle con doble fila de matas de

cocos, naranjas y _caimitos_; por más allá[3] se divisan los cuadros de

cafetos, cargados de blancas flores que imitan el azahar, cortados a la

misma altura y que devuelven hacia la tierra sus copiosas y redondas

ramas; sobresalen entre los cafetos las matas de plátanos, que con sus

hermosos racimos ofrecen abundoso alimento, regalo de una tierra

providencial. Cortan la finca en secciones regulares espaciosas calles

de corpulentos frutales; veo el maíz, veo la yuca, veo cuanto forma[4]

una gran despensa, ante la cual la miseria cesa y la abundancia la

sustituye y la reemplaza. Y como si no fuese bastante el fruto de la

tierra, discurren por entre los cafetales bandadas de gallinas comunes y

de guinea, o pintadas, grandes perdices de este suelo privilegiado; los

ánades, patos y gansos forman en pos de ellas[5] la pesada artillería de

casa y boca[6]; los pavos reales electrizan el aire con los reflejos de

sus espléndidos colores, y los pavos comunes, ruidosos, tartamudos,

llamados aquí _guanajos_, aturden el oído con la redoblada descarga de

sus graznidos. Y para que aquí no falte nada y se parezca en todo a un

jardín de aclimatación[7] nuestro--jardines que allí[8] solamente un

gobierno puede sostener--veo manadas de ovejas y cabras y a lo lejos

oigo el torpe gruñido de mansos cebones. La cuadrilla de perros que no

pierden nunca la pista del negro cimarrón,[9] la vaca de leche y los

bueyes de las carretas, los caballos de la molienda[10] del grano y de

la _volanta_ y silla, todo esto completa un cuadro lleno de vida y

movimiento, que yo estudio, que yo admiro,[11] porque es la Providencia

en forma estética y la Estética reencarnada en la Providencia.

--_Malpica La Barca_ (CUBANO)

Chapter Footnotes:

[1] =diga la misa,= _from_ =decir misa,= _to say Mass_.

[2] =es preciso estar en Cuba para ver ...,= _one has to be in Cuba to

see_ .... VARIANT: =Hay que estar ....=

[3] =por más allá,= _further on_. VARIANT: =Más allá; más lejos.=

[4] =veo cuanto forma ...,= _everything necessary to form_. VARIANTS:

=Todo cuanto forma; todo lo que forma.=

[5] =en pos de ellas,= _behind them_. VARIANT: =Tras ellas.=

[6] =y= (=de=) =boca,= _eatable_.

[7] =jardín de aclimatación,= _botanical garden_.

[8] =que allí.= The Count is referring to Europe.

[9] =negro cimarrón,= in olden times _a runaway slave_. Dogs were

specially trained to follow the scent of the fugitives, as police dogs

are to-day.

[10] =caballos de la molienda,= _horse power for the crushing of

sugar-cane_.

[11] =que yo estudio, que yo admiro.= Note the redundance for the sake

of emphasis. VARIANT: =Que yo estudio y admiro.=

15.--EN EL COMITÉ

Esa noche había gran asamblea.

El Comité hervía de gente[1] de toda clase.--

Las piezas interiores estaban ocupadas por los personajes más

conspicuos;--los miembros de la comisión directiva, con cierto aire de

suficiencia y de unción que les venía de lo alto.

El secretario se había puesto su cuello más almidonado y una levita

negra que le daba por[2] las pantorrillas; estaba embarazado con sus

faldones, que en cualquier movimiento se abrían como paracaídas; lucía

su mejor alfiler, y su anillo de chispa[3] tenía un compañero tan ancho

que le impedía doblar el dedo.

Iba de un lado para otro, llevando papeles, entregando cartas y

notas--dando explicaciones,--escuchando pacientemente las preguntas que

le dirigían y sonriéndose con malicia con alguno de su confianza,[4]

cuando pasaba por delante de una serie de personajes adustos, graves,

que estaban sentados en hilera simétrica, en un rincón de la sala,

fumando con desahogo, hablándose a hurtadillas[5] con monosílabos, y

dirigiendo de tiempo en tiempo sus ojos desconfiados a la puerta.

Tenían el aspecto venerable de los ancianos bíblicos.

La buena fe les hacía considerar el Comité como un templo; su actitud

era la de un testigo que espera la llegada del juez para prestar su

declaración.

Habían acudido al llamamiento, trayendo su contingente de influencia; en

cambio, habían abandonado su hogar y sus majadas[6] con la

despreocupación que les caracteriza.

El secretario aprovechaba la confusión para hacer sus excursiones al

fondo de la casa, en busca del fulano de los mates[7] que los tenía

cebados en hilera y por cuyas bombillas pasaba alternativamente sus

labios como quien[8] toca la zampoña; luego, limpiándose con la manga

del levitón, entraba más serio que un obispo en el salón de su

dependencia.

Un vocerío sordo y molesto llenaba todo el ambiente, especialmente en el

interior, donde se respiraba un aire denso y saturado de humo.

En los distintos corrillos que se habían formado, se hablaba en voz

alta, se discutía, se armaban apuestas y se ponderaban las virtudes y

los méritos de los ciudadanos inscriptos en las listas.--Eran todos la

flor y crema[9] del partido; ninguna tacha podía arrojárseles; en

cambio, a los que figuraban en la lista contraria, se les aplicaban los

dicterios más usuales del vocabulario callejero.[10]

Se les presentaba como a seres de otra especie.

Esos no querían la patria feliz, engrandecida, sino abierta por los

cuatro cantos para satisfacer sus ambiciones y su codicia.

Un extraño, al oirlo, habría creído que se trataba de enemigos feroces a

quienes era menester negarles el fuego y el agua.

--_Manuel T. Podestá_ (ARGENTINO)

Chapter Footnotes:

[1] =hervía de gente,= _was crowded with people_. The verb =hervía,= 'to

boil,' suggests the idea of 'running over.' VARIANT: =Estaba atestado de

gente.=

[2] =le daba por ...,= _which reached his_ ....

[3] =anillo de chispa,= _ring with a very small diamond_.

[4] =con alguno de su confianza,= _with some intimate friend_.

[5] =a hurtadillas,= _slyly, furtively_.

[6] =su hogar y sus majadas,= _their homes and their herds_; equivalent

to English 'hearths and homes.'

[7] =el fulano de los mates,= _what's-his-name who serves_ «mate»; the

servant whose duty it was to serve _mate_ to the people in the

clubrooms.

[8] =como quien,= _as if he_. VARIANT: =Como si.=

[9] =la flor y crema,= _the very cream_ (_of society_). VARIANT: =La

flor y nata.=

[10] =el vocabulario callejero,= _in street parlance_.

16.--VIAJANDO EN BUEY

--Ya está listo su buey para subir a la Nevada, me dijo el guía. Estas

palabras me hicieron comprender que me era preciso ensayar, en un camino

pésimo, un nuevo elemento de transporte. Sí, hasta la fecha había yo

viajado en la mula del fraile,[1] o sea a pie, en burro, en mulo,[2] a

caballo, en carro, en coche, en tren, en bote, en goleta, en bergantín,

en vapor de río, en vapor de mar; pero no me había pasado nunca por la

cabeza[3] tener que viajar en... buey. Me pareció algo ridículo y

depresivo, pero me di[4] como excusa para resignarme el que los egipcios

no se creyeron deshonrados por adorar al insigne Apis, y que además no

estaba el camino de la Sierra, después de un invierno feroz,[5] para

hacer la gracia de[6] subirlo a pie, ni siquiera en mula. El guía me dió

algunas explicaciones para mi gobierno.[7] Lo que en el buey sirve de

bozal y de freno es un hico que se amarra a la argolla de hierro que se

le pone en la nariz al pobre animal. Cuando se quiere arrendar a la

derecha, se pasa el hico por sobre el cuerno derecho, y cuando a la

izquierda, por sobre el cuerno izquierdo. La cincha debe estar muy

tensa, porque el animal tiene el lomo muy movedizo. Regularmente se le

monta en angarilla, pero hasta allí no llegó mi filosofía, y le hice

poner una silla de fuste alto y fuerte.

_Calzón_, el gran _Calzón_, mi bagaje, era un buey potente, pero el más

flemático, testarudo y lerdo que jamás[8] rumió ricos pastos en las

dehesas de la Sierra. Era imposible sacarlo de su andar lento y

acompasado. En balde[9] resultaron los golpes aplicados con el talón y

los garrotazos dados en el pescuezo. Positivamente deploré no haberme

calzado mis espuelas para poder rasgarle los ijares al perezoso animal.

Tuve al fin que dejarlo andar a su gusto, estimulándolo de vez en cuando

con el grito de ¡buey! lanzado guturalmente, a usanza _arhuaca_.

--_Florentino Goenaga_ (COLOMBIANO)

Chapter Footnotes:

[1] =en «la mula del fraile,»= "shankshire's ponies"; _on foot_.

VARIANT: =«Un ratito a pie y otro caminando.»=

[2] =en mulo,= _on muleback_. Compare with _a lomo de mulo_.

[3] =no me había pasado ... por la cabeza,= _had not entered my head_.

VARIANT: =No se me había ocurrido.=

[4] =me di.= Note the reflexive form.

[5] =un invierno feroz.= In tropical Spanish America they call the rainy

season _invierno_. _Feroz_ refers here to the abundance of rainfall,

rather than the degree of cold.

[6] =hacer la gracia de.= From _gracia_, 'A funny, foolish act.'

VARIANT: =Hacer la locura de.=

[7] =para mi gobierno,= _for my own guidance_.

[8] =el más ... que jamás ....= Note this way of qualifying an object

which brings effectively together the general qualities of the object

and the particular attributes bearing specially on the subject

discussed.

[9] =En balde,= _In vain_.

17.--EN UN VELORIO

A eso de[1] la una de la madrugada, el velorio está en su punto.[2] Tres

o cuatro jóvenes, en la puerta de la calle, charlan, disputan, manotean,

y hasta lanzan alguna pedrada a un gato, que tiene la mala ocurrencia de

dejarse ver por aquellos contornos; y al cual, le aciertan casualmente,

causando esto sumo regocijo al grupo, que no sabe cómo celebrar el tino

del que tan flaco servicio[3] le acaba de hacer al micho.

Luego se llega al capítulo de las travesuras y de las maldades, con los

que se rinden al sueño; y hay aquello de[4] pintorrear con un corcho

quemado, al que duerme en un rincón y ronca estrepitosamente. Las

risotadas empiezan a ser ruidosas, sobre todo, cuando a otro que se ha

quedado dormido con la boca abierta, le introducen en ella un cabo de

tabaco, sin que lo sienta la víctima de _la maldad_; o bien cuando le

ponen un enorme sombrero de tres picos,[5] hecho de un periódico o, lo

atan con un pañuelo a la silla, y en seguida lo despiertan con

urgencia[6] haciendo que el hombre[7] se asuste, trate de levantarse, y

con la brusca sacudida impresa a la silla, caiga con ella boca abajo,[8]

causando grande estrépito; a cuyo ruido todas las mujeres que estaban

dormidas en el cuarto, se despiertan sobresaltadas creyendo nada menos

que[9] los techos se desploman.

Una vez que se reponen, conocida y hasta celebrada la causa de la

sorpresa que han experimentado, para hallar entonces motivo de charla,

porque las mujeres no callan sino cuando duermen, si bien las hay que

hasta hablan en sueños, pregunta una la hora que es; otra añade que

tiene frío; y alguna, sintiendo así como[10] _una penita_ en el

estómago,[11] según lo asevera, trata de buscar algo que la conforte:

pero es lo malo, que[12] han concluido ya con todo, los que están en el

comedor dejando sólo los huesos de las aceitunas; por lo que, no hay

otro recurso que hacer chocolate.

--_F. de Paula Gelabert_ (CUBANO)

Chapter Footnotes:

The Spanish American Reader · 第 17 / 30 段