CESÁREO. Imposible.
TEODOLINDA. Ya no le ruego más. ¡Cuando se obstina
en hacerse el interesante...!
CESÁREO. Es absolutamente preciso que yo salga en
el tren de las cinco. 715
TEODOLINDA. Ya: tiene que conferenciar con el
Ministro. De ello dependerá la salvación de la patria.
CESÁREO. No salvaré a la patria... Quizás salve a
una parte de ella.
TEODOLINDA. En fin, adiós y buen viaje. Si quiere 720
comer conmigo... A la una en punto... ¡Pero qué
tonta! El corto tiempo de que dispone pertenece a la
familia.
DON PEDRO. Antes que nosotros está la cortesía.
Irá, Teodolinda; aceptará su amable invitación. 725
CESÁREO. No, no...
TEODOLINDA. Verá usted, Marqués, cómo nos deja
mal a todos. Adiós, adiós. (_Las señoras la acompañan
hasta la puerta. Corral, con oficiosa galantería, va tras
ella ofreciéndole el brazo para conducirla hasta la 730
calle._)
VICENTA. (_Al Alcalde._) Nicolás, vámonos.
ALCALDE. (_Despidiéndose._) Señor Marqués, muy suyo
siempre. Luego le explicaremos este asunto de las
aguas... 735
ROLDÁN. El giro que quieren dar al expediente es
de lo más desatinado...
BRAVO. A todos nos preocupa hondamente...
DON PEDRO. A mí también... a mí también... No
se aparta de mi pensamiento la traída de los diez millones... 740
digo, de las aguas, la traída de aguas...
VICENTA. (_A Filomena._) Volveré esta tarde... Veré
ese modelo...
MARÍA. (_Despidiendo a Vicenta._) Adiós... hasta
luego... 745
ROLDÁN. (_Despidiéndose del Marqués._) Siempre a sus
órdenes...
BRAVO. (_Ídem._) Repito...
ALCALDE. (_Ídem._) Felicidades. (_Salen Vicenta, el
Alcalde, Roldán y Bravo._) 750
FILOMENA. (_Cogiendo a Cesáreo del brazo._) Ven y
verás cómo nos hemos instalado.
DON PEDRO. (_Reteniéndole._) Luego irá. Dejadle un
rato conmigo. (_Les hace seña de que se alejen._)
MARÍA. Pero que sea cortito. También nosotros 755
tenemos que charlar...
FILOMENA. Déjale ahora. Tienen que hablar a solas.
(_Se va, llevándose a María._)