DON PEDRO; CESÁREO, que se sienta, pensativo, apoyada
la frente en la mano.
DON PEDRO. (_En pie._) Acepta, hijo, acepta la invitación
de esa señora. 760
CESÁREO. Convéncete, papá, de que Teodolinda es
una esperanza inmensamente remota, un sueño...
DON PEDRO. Pero... en Madrid, el invierno último,
dijiste a tu madre...
CESÁREO. Sí, lo dije... yo soñaba... creí poder traer 765
a casa la lámpara de Aladino.
DON PEDRO. Tú le hacías la corte.
CESÁREO. Sí.
DON PEDRO. ¿Hubo rompimiento?