TEODOLINDA. ¡Oh! no desconozco lo que son estos
momentos para una familia cariñosa...
FILOMENA. (_Acudiendo a despedirla._) Señora, amiga
mía...
CORRAL. (_Aparte a María, con galanteo meloso._) Si 700
usted va, ¿cómo he de faltar yo? Iré tras el lucero buscando
en su brillo un rayito de esperanza.
MARÍA. ¡Ay, qué empalagoso!
TEODOLINDA. (_Despidiéndose de María._) Que no me
falte, por Dios. No tendría yo consuelo. 705
MARÍA. Mil y mil gracias.
TEODOLINDA. (_A Cesáreo._) Y usted ¿no querrá dar
un vistazo a mi fiesta?
CESÁREO. Imposible, Teodolinda.