10 --¿Cómo creer? ¡Tu misma turbación lo dice!

--Perdona....--replicó _Manos-gordas_ sudando a mares.[87-1]

--Haber aquí palabras de árabe moderno, y yo entender. Haber

otras de árabe antiguo o literario, y yo no entender.

--¿Qué dicen las palabras que entiendes?

15 --Decir _oro_, decir _perlas_, decir _maldición de Alah_[87-2]...

Pero yo no entender sentido, explicaciones ni señas. Necesitar

ver al derwich de Anghera, que estar sabio, y él traducir

todo. Llevarme yo pergamino hoy, y traer pergamino mañana,

y no engañar ni robar al señor Tudela. ¡Moro jurar!

20 Así diciendo, cruzó las manos, se las llevó a la boca[87-3] y las

besó fervorosamente.

Reflexionó D. Bonifacio: conoció que para descifrar aquel

documento tendría que fiarse de algún moro, y que ninguno le

era tan conocido ni tan afecto como _Manos-gordas_, y accedió

25 a dejarle el manuscrito, bien que bajo reiterados juramentos

de que al día siguiente estaría de vuelta de Anghera con la

traducción, y jurándole él, por su parte, que le entregaría lo

menos[87-4] cien duros cuando fuese descubierto el tesoro.

Despidiéronse el musulmán y el cristiano, y éste se dirigió,

30 no a su casa ni a la catedral, sino a la oficina de un amigo,

donde escribió la siguiente carta:

«SR. D. MATÍAS DE QUESADA Y SÁNCHEZ (p88)

«Alpujarra, _UGÍJAR_.

«Mi queridísimo tío:

«Gracias a Dios que hemos tenido noticias de usted y de tía

05 Encarnación, y que éstas son tan buenas como Josefa y yo

deseábamos. Nosotros, querido tío, aunque más jóvenes que

ustedes, estamos muy achacosos y cargados de diez hijos, que

pronto se quedarán huérfanos y pidiendo limosna.

«Se burló de usted quien le dijera que el pergamino que me

10 ha enviado contenía las señas de un tesoro. He hecho traducirlo

por persona muy competente, y ha resultado ser una sarta

de blasfemias contra Nuestro Señor Jesucristo, la Santísima

Virgen y los santos de la Corte celestial, escritas en versos árabes

por un perro morisco del marquesado del Cenet durante la

15 rebelión de Aben-Humeya.[88-2] En vista de semejante sacrilegio,

y por consejo del señor Penitenciario,[88-3] acabo de quemar tan

impío testimonio de la perversidad mahometana.

«Memorias a mi tía: recíbanlas ustedes de Josefa, y mande

algún socorro a su sobrino, que está en los huesos[88-4] por

20 resultas del pícaro dolor de estómago.

«BONIFACIO.

«CEUTA, 29 de Enero de 1821.»

Novelas Cortas · 第 125 / 274 题