--¡Es mucha verdad! Por eso rezaba.
Miré tenazmente la fisonomía del minero, y comprendí que
había sido siempre hombre honrado.--Casi lloraba, y su rezo
era tranquilo y dulce.
20 --Siéntese V.[57-3] aquí, amigo mío....--le dije, alargándole
un cigarro de papel.[57-4]
--Pues verá V., señorito....--Vaya,[57-5] ¡muchas gracias!
--¡Delgadillo[57-6] es!...
--Reúna V. dos, y resultará uno bastante grueso--añadí,
25 dándole otro cigarro.
--¡Dios se lo pague a V.!--Pues, señor... (dijo el viejo,
sentándose a mi lado): hace cuarenta y cinco años que una
mañana muy parecida a ésta, pasaba yo casi a esta hora por
este mismo sitio....