II

--Buenos días, abuelo[56-1]...--dije yo.

--Dios guarde a V., señorito...--dijo él.

--¡Muy solo va V. por estos caminos!...

--Sí, señor. Vengo de las minas de Linares,[56-2] donde he estado

05 trabajando algunos meses, y voy a Gádor[56-3] a ver a mi familia.

--¿Usted irá[56-4]...?

--Voy a Almería[56-5]..., y me he adelantado un poco a la

galera[56-6] porque me gusta disfrutar de estas hermosas mañanas

de Abril.--Pero, si no me engaño, usted rezaba cuando yo

10 llegue....--Puede V. continuar.--Yo seguiré leyendo entretanto,

supuesto que el escaso andar de esa infame galera le

permite a uno estudiar en mitad de los caminos....

--¡Vamos! Ese libro es alguna historia....--Y ¿quién

le ha dicho a V. que yo rezaba?

15 --¡Toma! ¡yo, que le he visto a V. quitarse el sombrero[56-7] y

santiguarse!

--Pues ¡qué demonio! hombre.... (¿Por qué he de negarlo?)[56-8]

Rezando iba....--¡Cada uno tiene sus cuentas con

Dios!

Novelas Cortas · 第 102 / 274 题