VIII.--TEORÍAS PROPUESTAS PARA EXPLICARLOS

Para terminar, digamos breves palabras sobre las diversas teorías

expuestas para la explicación de los fenómenos de mimetismo: tres

merecen recordarse principalmente. La de Darwin y Wallace, puramente

selectiva; la de Wagner y De Lanessan, emigratoria; la de Wood, Poulton

y otros, fotográfica.

Para los primeros, las homogeneidades de color y de forma son simple

resultado de la selección de los mejor adaptados: los individuos que

por cualquiera circunstancia encontráronse revestidos de un aspecto

semejante a su medio, han escapado a sus enemigos y al reproducirse

transmitieron ese carácter a sus descendientes, mientras los otros

desaparecieron, vencidos en la lucha. En el polo, el oso, gracias a

su blancura, tiene probabilidades de llegar hasta su presa; lo mismo

ocurre al león que pasea dominador sobre la arena del desierto. La

oruga no es descubierta por los pájaros gracias a su color análogo

al de las hojas de vid. La semejanza con objetos u otros animales

respondería al mismo fin protectivo y sería también un simple resultado

de la selección natural. Esta teoría no explica todos los fenómenos de

simulación observados en los animales, sino puramente los de índole

selectiva; y para estos mismos no resulta muy satisfactorio atribuir

al azar las variaciones favorables que han sido conservadas por la

selección.

Moritz Wagner, a cuyas ideas se inclina De Lanessan, cree que los

animales provistos de una coloración homocroma con su medio, han

buscado voluntariamente los sitios u objetos donde dominan su propio

color o sus propias formas, con el fin de escapar más fácilmente a

la vista de sus enemigos o de sus presas. Esta teoría explica muchos

fenómenos no encuadrables en la anterior, pero no basta por sí sola

para explicarlos todos.

Para otros casos, la explicación más razonable consistiría en admitir

una influencia refleja o fotoquímica de la coloración del medio sobre

la del animal, cuyo mecanismo no se conoce; las experiencias de Wood,

de Poulton y otros, parecen muy probantes en favor de esta teoría

parcial, que algunos autores llaman "fotográfica". Es de advertir que,

de todas, ésta es la que encuadra mejor en la concepción lamarckiana.

Las tres teorías son parcialmente exactas; sólo resultan falsas cuando

se pretende aplicarlas con exclusión de las otras. El error de cada una

está en la pretensión de excluir a las demás. Esta serie de fenómenos

es producto de un determinismo complejo; creemos que además de las

causas apuntadas deben existir otras secundarias, no estudiadas todavía

por los naturalistas. En sus formas propiamente psicológicas--es decir,

voluntarias y conscientes--los fenómenos de simulación observados en

los animales no son ya un resultado de esas causas que actúan sobre

la especie, sino manifestaciones de la conducta individual adaptada a

cada circunstancia: _son la expresión, transitoria o permanente, de la

conciencia que tiene el animal de la utilidad de simular_ (VI).

La simulación en la lucha por la vida · 第 26 / 56 题