Entramos a las semejanzas protectoras entre especies animales; mediante
ellas, dice Wallace, una especie, simulando los caracteres exteriores
de otra, es confundida con ésta y disfruta de sus ventajas en la lucha
por la vida. El hecho se produce sin necesidad de que la especie
simuladora y la simulada sean aliadas, y aun perteneciendo a familias u
órdenes distintos. Uno de los animales parece estar disfrazado para ser
confundido con el otro; de allí provienen los nombres de mimetismo y
mimético, "_que no implican una acción voluntaria por parte del animal
en que se produce_".
Como lo comprueban numerosas observaciones, el mimetismo _en ciertos
casos es consciente y voluntario_, no tanto cuando se trata de
simular los caracteres de otras especies animales o de objetos, pero
muy claramente cuando un animal simula actos o actitudes distintos
de los verdaderos. En estos hechos encontramos la transición entre
las simulaciones puramente selectivas, y las simulaciones de orden
psicológico, usadas por los hombres en las formas sociales de lucha por
la vida.
El mimetismo entre especies animales fúndase en que ciertas especies
bien protegidas en la lucha poseen "colores premonitorios", que
las preservan de los ataques de sus enemigos; otras especies menos
protegidas, confundiéndose con ellas por la identidad de los caracteres
externos, evitan los ataques de adversarios comunes. De esa manera,
ciertas mariposas comestibles son salvadas de la voracidad de sus
enemigos por colores y formas que mimetizan perfectamente a las
especies no comestibles. Los helicónidos son imitados por muchas otras
especies de mariposas; el hecho es frecuente entre los lepidópteros.
Entre los coleópteros, los ejemplos son numerosos, como asimismo entre
los arácnidos. Muchas especies inofensivas de himenópteros presentan
el aspecto de otras muy temibles por sus poderosos medios de defensa
y ofensa. Algunas arañas mimetizan a las hormigas, que son menos
perseguidas por los insectos. Entre los vertebrados el mimetismo es
común en las serpientes; algunas especies inofensivas mimetizan a otras
muy temibles, como el _Elaps_ de la América tropical. Ocurre lo mismo
con algunos _Callophis_. Entre los pájaros se mencionan algunos casos
de mimetismo imperfecto y solamente dos, muy completos, de mimetismo
verdadero.
Wallace, que ha estudiado el mimetismo de las especies entre sí, ha
determinado las cinco condiciones constantes del mimetismo selectivo.
1.º. La especie mimetizante se presenta en la misma región y ocupa los
mismos sitios que la especie mimetizada.
2.º. La especie mimetizante es siempre más pobre en medios de defensa.
3.º. La especie mimetizante cuenta menos individuos.
4.º. Difiere del conjunto de sus aliados.
5.º. La simulación, por detallada que sea, es _exterior y visible_
solamente, no extendiéndose jamás a los caracteres internos, ni a
aquéllos que no modifican la apariencia exterior.
Posee mayor interés psicológico el _mimetismo movible_. Al hablar
de la homocromía hicimos ya notar que la había movible, recordando
el clásico ejemplo del camaleón; señalamos también que en ciertos
fenómenos de simulación de plantas u objetos por animales, intervenía
la voluntad de éstos. Aquí mencionaremos algunos fenómenos activos de
mimetismo voluntario entre las especies animales; su síntesis, como
significación en la lucha por la vida, nos la da el lobo disfrazado con
piel de cordero o el grajo con plumas de pavo real, de las fábulas bien
conocidas. Ello comprueba, una vez más, el principio general de que el
arte, en sus manifestaciones más geniales y clásicas, puede anticiparse
a señalar ciertos hechos que en épocas posteriores estudia la ciencia a
la luz de sus métodos menos inexactos.
El _Proctotretus multimaculatus_, cuando está atemorizado por la
presencia del enemigo, achata su cuerpo y cierra los ojos: de esa
manera se confunde con la tierra que le rodea y difícilmente es
visto. La larva joven del _Pterogon Oeneterae_ está perfectamente
adaptada, por su forma y color, con las hojas del _Epilobium_, entre
las cuales vive; cuando pasa al estado adulto, su color y forma
cambian, pues pasa entonces a vivir entre ramitas y hojas secas. La
_Arachnura Scorpionoides_, parecida al escorpión, cuando es atacada,
mueve su abdomen, estirado como una cola, de igual manera que los
escorpiónidos, engañando fácilmente a sus enemigos. La _Coronella
Austríaca_, semejante a la víbora, al ser agredida achata y dilata
la cabeza análogamente a las víboras, manteniendo alejados a sus
rivales. Los casos de simulación activa entre especie y especie podrían
multiplicarse; los expuestos son suficientes para que afirmemos su
existencia.